El Instituto Cervantes dejará de ingresar 25 millones por culpa de la pandemia

El Rey Felipe VI presidió la reunión del Patronato de una institución que, según explica su director Luis García Montero, ha sufrido un “duro golpe” por el coronavirus

Además de afectar a industrias como la cinematográfica, en su azaroso afán por cebarse con el mundo de la cultura, la pandemia provocada por la covid-19 también ha hecho estragos en la difusión del español y en su disputa con el inglés y el mandarín por ser la lengua vehicular del mañana. Eso es lo que se puede deducir de las palabras de Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, que explicó en rueda de prensa las cifras y previsiones económicas del presente curso antes de la reunión del Patronato, con la presencia de SS. MM. los Reyes y el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Hay un dato demoledor: de los 2 millones de euros que presentó en 2019 la institución como beneficio, es decir, por encima de las previsiones de la ley presupuestaria, en 2020 se calcula cerrar el ejercicio con unos 25 millones de pérdidas, de las que 18 millones son ya una realidad. Esto significa que, dejando de lado lo que corresponde a los fondos públicos, el Instituto Cervantes se quedará sin la mitad (43,8%) del dinero que tenía previsto ingresar.

De hecho, García Montero ha llegado a afirmar que «peligra» la viabilidad del centro dedicado al español en Los Ángeles (Estados Unidos) y que la situación ha obligado a cancelar más de 900 actividades presenciales.

Sobre el español mismo y la labor de difusión cultural que hace el Cervantes, el director entiende que «la presencialidad es imprescindible para entender la españolidad» y que «somos una cultura del abrazo». Ello ayudaría a explicar el descenso del 50,32% que se ha dado en el número de candidatos que se presentan para acreditarse como capacitados para enseñar el español como lengua extranjera (DELE) y el «duro golpe» que suponen las bajadas en cuanto a la oferta de cursos de español por todo el mundo (5,6%).

Respecto a la partida presupuestaria, cifrada en casi 124 millones de euros (123.942.110), el poeta y director de la institución pública ha señalado que venían prorrogados como partida dependiente de los Presupuestos Generales del Estado pero que estarán «atentos» al panorama político y, sobre todo, a los fondos europeos que recibirá España a consecuencia de la pandemia: «Queremos formar parte de esos fondos con un ánimo de reconstrucción y fortaleza», explicó en una rueda de prensa que también sirvió para agradecer el esfuerzo a una plantilla que no ha sufrido variaciones en número respecto a las cifras del último informe.

Caras nuevas en el Patronato

Con el habitual Palacio del Pardo como sede, pero con las restricciones propias de la emergencia sanitaria, la reunión del Patronato del Instituto Cervantes contó con sus más recientes incorporaciones. Así, la directora y Premio Nacional de Cine, Isabel Coixet, se estrenó en un evento de estas características junto a otros nombres ilustres como los de Cristina Fernández Cuba, Piedad Bonett, Gonzalo Celorio o Carmen Linares.

Ajeno a la polémica que se ha generado en torno a su figura y a su ausencia en la entrega de despachos a los nuevos jueces en Barcelona, Felipe VI intervino en el acto junto a Sánchez y el Premio Nobel Mario Vargas Llosa. Sin hacer comentarios sobre el anuncio del ejecutivo autonómico catalán de no hacer acto de presencia en su visita del próximo viernes, el Monarca quiso aprovechar la reunión para reafirmar el compromiso de la Corona con el español «como un motor cultural y económico indudable».

Además, añadió el Rey, la importancia del español no pasa solo por «su potencial como idioma de aprendizaje en el mundo, sino también por los valores que encarna y transmite, compartidos por España y tantas naciones en varios continentes que, a través de una larga y rica historia conjunta, han llegado a ser lo que son: sociedades abiertas y vitales».

En presencia de los Ministros de Educación, Cultura y Exteriores, la reunión se abordó el Plan Estratégico 2021-2023 y la celebración del 30º aniversario desde la creación de la institución, el próximo año. También se trataron temas como el del Instituto Cervantes de Beirut, fuertemente afectado por la explosión de agosto de este año pero que esta misma semana ha podido retomar parte de su agenda, incluso de manera presencial.

Las buenas noticias del Cervantes, aunque pocas, no acaban ahí, ya que la institución ha aprovechado para modernizarse a través de la enseñanza telemática y ha anunciado la creación de un carné Comunidad Cervantes, que servirá para «potenciar el turismo idiomático» y seguir ampliando los horizontes de una lengua que ha visto como el coronavirus la ha dejado contra las cuerdas.