“The clown”: Payaso a mucha honra ★★★☆☆

Aberto Frías protagoniza "The clown", en el Teatro Amaya
Aberto Frías protagoniza "The clown", en el Teatro AmayaNᴇʟꜱᴏɴ Pᴀʀᴀ́ PʜᴏᴛᴏɢʀᴀᴘʜʏLa Razón

Autor y director: Zenón Recalde. Música original: José Masegosa. Intérpretes: Alberto Frías y Ernest Fuster. Teatro Amaya, Madrid. Hasta el 13 de mayo.

A medida del singular actor Alberto Frías parece haber sido concebido este espectáculo que cabe definir como un homenaje, con formato de comedia musical, a los payasos, al mudo de la interpretación y, en general, a todas las personas que han luchado por desarrollarse profesionalmente siguiendo la llamada de su propia vocación. Y digo que parece hecho a medida porque está quiere aunar las dos vertientes interpretativas en las que Frías se ha formado fundamentalmente, aunque luego haya hecho casi de todo: la pantomima y la canción. Con su prodigiosa voz de contratenor y sus conocimientos técnicos del teatro gestual, el actor consigue que este sencillo espectáculo, dirigido por Zenón Recalde dentro de los parámetros del teatro comercial en el que él se maneja tan diestramente, adquiera un inusitado marchamo de calidad artística y se eleve muy por encima de la media de este tipo de productos.

La obra cuenta, de manera desenfadada y amena para espectadores de todas las edades, el recorrido vital de un tipo llamado Daniel –al que da vida Frías– cuyo sueño desde pequeño es convertirse en payaso. Hay simpáticos guiños y homenajes al mundo del musical, del humor (Martes y Trece, Tip y Coll, Pepe Viyuela…) y del circo, y también al género lírico y a la zarzuela; y hay planteada en el texto, además, alguna que otra escena no poco ingeniosa. Pero todo ello no sería suficiente, como digo, sin el empaque que han sido capaces de dar tanto Frías como su compañero de reparto, el igualmente polifacético, y tal vez no muy conocido, Ernest Fuster, que sirve de eficaz contrapunto en las escenas de comedia y ejerce al mismo tiempo de pianista en las partes estrictamente musicales.

Lo mejor

Es una obra para toda la familia sin muchas pretensiones, pero hecha con calidad.

Lo peor

A pesar de estar muy bien ejecutadas, las canciones son tan ñoñas como en la mayoría de musicales.