Un palco para Ayuso

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante la misa concelebrada en honor a San Isidro Labrador en la Real Colegiata de San Isidro, a 15 de mayo de 2021, en Madrid (España).
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante la misa concelebrada en honor a San Isidro Labrador en la Real Colegiata de San Isidro, a 15 de mayo de 2021, en Madrid (España).Cézaro De Luca Europa Press

Ha supuesto una excelente noticia para la cultura española el reconocimiento otorgado por la revista Opera en sus premios anuales al Teatro Real por ofrecer la mejor temporada de ópera en 2019. Lo hizo posible una temporada ecléctica, en la que había cabida para casi todos los gustos y con un nivel generalmente excelente en títulos como “Capriccio”, “Idomeneo”, “Falstaff”, “Il Pirata”, “El oro del Rin”, “La Calisto”, “Dido y Aeneas”, “Il Trovatore”, “Don Carlo”, “Elixir d’amore” o “Je suis narcissiste”. Obviamente no todos respondieron a todos los gustos e incluso las opiniones críticas no coincidieron en muchos casos, pero el refrendo internacional es muy importante y sella la trayectoria del teatro desde su restauración como centro operístico desde octubre de 1997. Los diferentes equipos artísticos y gerenciales -García Navarro, López Cobos, Ivor Bolton, Cambreleng, Sagi, Mortier Argüelles, Muñiz, Mortier, Matabosch, García-Belenguer… y muy especialmente Marañón en los últimos años- junto a los miembros de los diferentes patronatos que, en más de una ocasión con intervenciones duras, poco agradables y agradecidas a veces, pero decisivas hemos ayudado a evitar errores y enderezar actuaciones, podemos sentirnos orgullosos.

Siendo una gran noticia, lo será probablemente más la del año próximo, porque va a ser muy difícil que al Teatro Real le salga competencia, ya que prácticamente todos los teatros europeos han estado cerrados en la temporada 2020-21 y sólo los españoles -y muy especialmente los madrileños- han logrado mantener una cierta actividad con público. “Aquiles en Esciros” tuvo que ofrecerse por streaming en marzo y se cancelaron “Lear” e “Iris”, pero en julio se echó valor para abrir con “La Traviata” y a partir de septiembre de 2020 llegaron “Ballo in maschera”, “Rusalka”, “Don Giovanni”, “Siegfried”, “Norma”, “Peter Grimes”… Este peso lírico no ha tenido parangón en el mundo y de ahí que el año próximo el Real volverá a recoger laureles.

No ha sido un camino fácil. Recordemos el escándalo en septiembre en una de las primeras funciones de “Ballo in maschera”, cuando el público se rebeló por no estar de acuerdo con las distancias de seguridad y la representación hubo de suspenderse. Recordemos también el brote acaecido en miembros del coro y personal durante los ensayos de “Peter Grimes”. Sin embargo el Teatro Real ha logrado seguir adelante y no sólo eso, sino con distinciones como la Medalla de Oro de la Ciudad de Madrid a Gregorio Marañón, que siempre sabe como salir de las situaciones más complicadas, que Forbes publique como “hombre del día” a Ignacio García-Belenguer, director general del teatro o el citado premio “Opera Award “. Este galardón no puede hacernos olvidar los méritos de otras instituciones como el Liceo, ABAO, Baluarte, Maestranza, Palau de les Arts, etc. y en especial las madrileñas como Zarzuela o Auditorio Nacional, con un trabajo meritorio ejemplar y, todo hay que decirlo, gracias a la Comunidad de Madrid. Si el año próximo el Real vuelve a ser premiado, bien merecería Ayuso un palco.

Ya ahora, los festivales de música clásica españoles han abordado los retos para sus próximas ediciones. El presidente de FestClásica y director del Festival de Peralada, Oriol Aguilà, declaró que los festivales van a “marcar los pasos de la reconexión con el público y trabajar para la consolidación de la recuperación de la cultura como bien esencial”. Tanto los festivales como las temporadas de ópera han asegurado que las limitaciones de aforos han ocasionado importantes pérdidas económicas al ver rebajados sus ingresos en taquilla. En su reunión se ha valorado muy positivamente la ampliación de su público a base de los streamings. Llega la hora de retomar, con los cuidados necesarios, la actividad y de reclamar a las administraciones públicas las pertinentes ayudas, a las que no pueden negarse. ¡Vayamos a por todas!