Cine

La poética del azar según Hamaguchi

El director japonés se inspira en la casuística de Rohmer para su última cinta, una radiografía de las aristas laberínticas de la mujer y los sentimientos

Un fotograma de "La ruleta de la fortuna y la fantasía", dirigida por Ryûsuke Hamaguchi
Un fotograma de "La ruleta de la fortuna y la fantasía", dirigida por Ryûsuke Hamaguchi FOTO: Imdb Imdb

Excesivamente dialogada, íntimamente narrada, virtuosamente hilada, poéticamente hecha. Si en algo se apoya la última pieza de orfebrería audiovisual del excepcional Ryûsuke Hamaguchi es en la deriva impredecible y alumbradora del destino: “La vida está invadida por el azar, pero nosotros sin embargo tendemos a vivir de una manera rutinaria y lo dejamos escapar. Si por ejemplo hay una persona que quiere hacer algo en su vida y no sabe muy bien cómo porque no se atreve yo creo que debe dejarse llevar por el destino, seguir sus señales para salir de esa espiral de inseguridad y parálisis continua a la que muchas veces nos aboca el miedo al fracaso”, reconocía a este periódico el cineasta japonés durante su participación en el Festival de San Sebastián.

Fusako Urabe y Aoba Kawai en "La ruleta de la fortuna y la fantasía"
Fusako Urabe y Aoba Kawai en "La ruleta de la fortuna y la fantasía" FOTO: Imdb Imdb

Tres relatos pequeños, íntimos, cotidianos, atravesados por títulos episódicos que advierten con antelación de la matriz de cada uno de ellos (Episodio 1: Magia (o algo menos reconfortante), Episodio 2: Una Puerta abierta de par en par y Episodio 3: Una vez más) construyen el esqueleto argumental de “La ruleta de la fortuna y la fantasía”, cinta secundada por el galardón del Gran Premio del Jurado obtenido en la Berlinale: una historia de seducción y venganza entre una alumna y su profesor de literatura, un hermosísimo reencuentro amistoso fallido y fingido entre dos completas desconocidas y una radiografía silenciosa sobre las sombras difuminadas de los amores pasados en forma de triángulo sentimental.

Irredento admirador de Tarantino y estudioso confeso de Rohmer, antes de que nos de tiempo a mentar “El rayo verde” o “Cuento de primavera” para orientar referencias, el cineasta confiesa su gran fuente de inspiración: “Lo cierto es que esta película está fuertemente inspirada en Eric Rohmer. Lo que hace él en sus obras es básicamente diseccionar las relaciones entre hombres y mujeres, pero hay algo importante: Rohmer es francés y yo, japonés. Nuestras culturas son muy diferentes y eso se traduce en un tratamiento distinto de la intimidad y de todo lo que tiene que ver con el terreno sexual”, apunta en dirección a la capacidad de una de las protagonistas (la alumna) para seducir sin tocar en una escena tan quebradiza como excitante en donde la mujer comienza a leerle al maestro y escritor en voz alta pequeños pasajes eróticos de su novela recientemente publicada. “Nos tocábamos a través de la conversación”, señalará la joven en un momento dado.

Asimismo, el hecho de que su cine se manifieste cadencioso y pausado en tiempos de voracidad consumista de lo audiovisual, lejos de asumirlo como una rebelión o una suerte de actitud contestaria frente a las imposiciones de la industria, lo interpreta como una consecuencia de su libertad creadora: “La dilatación y el reposo en mi cine no son una crítica a las grandes superproducciones contemporáneas, sino que creo el tipo de películas que necesito hacer. Me siento bien haciendo lo mío. Con independencia de que al público le guste o no lo hago, procuro dar prioridad a mis ganas antes que a mi bolsillo”, sentencia.

Su vitola de cineasta de moda de los festivales no ha conseguido por el momento reducir su humildad y saberse buen director de mujeres no le abruma demasiado: “La verdad es que no suelo reparar mucho en las películas contemporáneas, pero estoy convencido de no ser el único director masculino capaz de leer de una forma íntima y delicada la psicología de la mujer. Hay otros cineastas que contemplan esta visión de la mujer y de sus anhelos, aunque debo reconocer que son pocos los que lo hacen de forma sincera”. En este momento el cuerpo le pide hacer documentales y rodar una segunda parte de esta cinta: “Tengo recopiladas algunas historias más cortas y me gustaría materializarlas“. Solo queda esperar que ocurra pronto. O cuando el azar decida.

Kotone Furukawa y Ayumu Nakajima forman parte del primer episodio de la cinta
Kotone Furukawa y Ayumu Nakajima forman parte del primer episodio de la cinta FOTO: Imdb Imdb