Cultura

El Gobierno alemán es el culpable de que hoy no se pueda visitar la antorcha de la Estatua de la Libertad

Los turistas no tienen permitido acceder después de la enorme explosión que sacudió Nueva York (literalmente) hace más de un siglo

Vista de la Estatua de la Libertad desde la antorcha
Vista de la Estatua de la Libertad desde la antorchaLa Razón (Custom Credit)

La Estatua de la Libertad es el monumento más emblemático de Estados Unidos. Miles de personas de todo el mundo viajan cada año a Nueva York para verla de cerca. Pero desde hace más de un siglo, los turistas no pueden visitarla por completo.

No está permitido subir hasta el punto más alto, qué es la antorcha. En su lugar, los visitantes se tienen que conformar con subir hasta los ventanales de la corona para contemplar las vistas de la ciudad.

El evento que provocó la clausura definitiva de la antorcha de la Estatua de la Libertad ocurrió a las dos de la mañana del 30 de julio del año 1916. Una explosión en la isla de “Black Tom” (también en la Bahía de Nueva York) provocó una onda expansiva que hizo añicos todas las ventanas de 40 kilómetros a la redonda.

La explosión de la Isla Black Tom
La explosión de la Isla Black Tom FOTO: La Razón (Custom Credit)

La explosión fue de tal magnitud que el temblor que provocó registró una potencia similar a un terremoto de 5,5 en la escala Richter.

“Fue una explosión tremenda, la peor que había pasado en Nueva York”, dijo Kenneth Jackson, profesor de historia en la Universidad de Columbia y experto en la historia de la ciudad.

La explosión se cobró la vida de 7 personas (entre ellas las de un bebé). Los daños provocados tuvieron un valor de 75 millones de dólares (hoy equivaldrían a 1.750 millones de dólares) y los temblores se hicieron notar en lugares tan remotos como Filadelfia o Maryland.

Todos los inmigrantes que aguardaban en la isla Ellis tuvieron que ser trasladados de inmediato a Manhattan y la vecina Estatua de la Libertad sufrió unos daños tremendos, sobre todo en la gigantesca antorcha de bronce, qué era el elemento más expuesto de la estatua.

De ahí que las autoridades neoyorkinas decidiesen clausurarla y que -a partir de entonces- sólo pudiesen acceder a ella los trabajadores de la misma.

El profesor Kenneth Jackson también señaló que -en realidad- fue una suerte que la explosión no hubiese causado más daños. El enorme poder de destrucción de la explosión podría haber generado muchas más pérdidas en vidas humanas si la afluencia de inmigrantes en la isla Ellis hubiese sido superior y si la explosión se hubiese dado durante el día, y no durante la noche.

Barco recogiendo escombros de la explosión de la Isla Black Tom
Barco recogiendo escombros de la explosión de la Isla Black Tom FOTO: La Razón (Custom Credit) Associated Press

¿Qué provocó la explosión?

La causa de la explosión de “Black Tom” se mantuvo durante varios años esquiva. En un principio, se culpó a la negligencia de los trabajadores de la isla, que habían encendido fogatas en su puesto para alejar a los mosquitos.

Pero tras una larga y minuciosa investigación, se llegó a la conclusión de que no fue causada por ningún accidente, ni por ningún error humano, sino que fue fruto del sabotaje.

La isla albergaba un enorme almacén de material de guerra que abastecía a las potencias aliadas en la I Guerra Mundial (sobre todo a Gran Bretaña y a Francia); a pesar de que en aquel momento Estados Unidos aún se mantenía oficialmente como una potencia neutral en la contienda.

Pero el Gobierno alemán interpretó aquella ayuda a las potencias aliadas como “un acto de guerra”, según explica el profesor Jackson. Por ese motivo, envió a a varios agentes alemanes para que se infiltraran en la isla y provocaran la destrucción de todo el almacén.

¿Quién paga los daños?

Un arbitraje internacional determinó en 1939 que Alemania debería abonar a Estados Unidos una compensación de 50 millones de dólares. Pero Alemania se negó a pagarla durante 40 años.

Presumiblemente, porque pagarla significaba reconocer legalmente su culpabilidad en un ataque en territorio estadounidense (el más grande hasta el ataque a las Torres Gemelas), lo que justificaría la entrada de Estados Unidos en la contienda.

Pero Estados Unidos no entró por ese motivo en la Gran Guerra. En aquel momento, ni siquiera eran conscientes de que el atentado había sido perpetrado por Alemania.

Ilustración del RMS Lusitania
Ilustración del RMS Lusitania FOTO: La Razón (Custom Credit)

Si Estados Unidos decidió entrar en el conflicto fue por el hundimiento del RMS Lusitania por parte de un submarino alemán; y por el descubrimiento del “Telegrama Zimmermann”, un mensaje cifrado que interceptó y descodificó la inteligencia británica, en el que el Gobierno alemán ofrecía a México entrar en conflicto con Estados Unidos.

A día de hoy, en una placa de la isla “Black Tom” se puede leer: “Estás caminando por un sitio que fue testigo de uno de los peores actos de terrorismo en la historia de Estados Unidos”.