Final Barcelona-Baskonia: sólo queda Ivanovic

El último título vitoriano en la ACB llegó hace diez años ante el Barça y con el técnico balcánico en el banquillo

El último gran título del Baskonia fue hace poco más de diez años. El 15 de junio de 2010 un dos más uno de Fernando San Emeterio, a medio segundo del final, daba la tercera ACB de su historia a los vitorianos. Hoy, en el último capítulo de la fase final de la Liga Endesa (20:00, #Vamos), el rival vuelve a ser el Barça, pero entre los dos finalistas sólo hay un superviviente. Es Dusko Ivanovic.

La tercera etapa del entrenador montenegrino en Vitoria comenzó el 24 de diciembre. El club estaba sumido en una crisis deportiva inédita en el siglo XXI. Lejos de los mejores de Europa, fuera de la Copa del Rey como luego se confirmó, con el público desertando del Buesa Arena... Querejeta recurrió a un clásico. «Vine para disfrutar y la verdad es que estoy disfrutando con estos jugadores que juegan y trabajan bien. Cuando vine tenía fe en estos jugadores y por suerte hemos podido cambiar la mentalidad y el carácter, que era lo que les faltaba cuando llegué. Son muy buenos jugadores, pero les faltaba luchar 40 minutos para ganar los partidos», reveló en vísperas de la final Ivanovic.

Pocas cosas han cambiado en el que fuera jugador de la mítica Jugoplastika. En Vitoria se asegura que la intensidad del trabajo recuerda a los días de gloria en el Buesa Arena. Una prueba: el Baskonia fue el primer club en hacer dobles sesiones de entrenamiento después del confinamiento. Y es que el capítulo de anécdotas de Ivanovic vinculadas a su nivel de exigencia en las anteriores etapas en el Baskonia es interminable: el primer año sólo dio seis días libres a sus ayudantes; más de un jugador aseguraba que no podía pensar en otra cosa que no fuera baloncesto durante nueve meses; alguno aseguró después de un título que lo mejor era no entrenar con Dusko al día siguiente; las multas a Nocioni, y lo dice el protagonista, sirvieron para pagar el gimnasio del pabellón...

Su Baskonia actual tiene menos talento, pero ya le ha inyectado el carácter de un entrenador que en los últimos años no encontraba su lugar en el mundo. Desde 2014 ha pasado por Bosnia, Grecia, Montenegro, Rusia, Turquía... hasta volver a Vitoria. Y aquí ha rearmado a un grupo que pasaba la temporada sin pena ni gloria. La intensidad defensiva, la velocidad y el protagonismo repartido son mandamientos en todos los grupos de Ivanovic y así fue como se deshicieron del Valencia en la semifinal. «Todos sabemos cómo juegan los equipos de Ivanovic. Sin mucha táctica ni filosofía, pero con un baloncesto muy directo», aseguró Pesic. El técnico del Barça es uno de sus maestros. De ahí el buen rollo que mostraron ambos en la presentación de la final. «Toca un poco el trofeo, toca, porque más tarde no se sabe», soltó el azulgrana.

La eliminación del Real Madrid ha dejado al Barça con la obligación de tener que levantar el título para que la temporada no sea un fiasco. Una derrota podría acabar con la trayectoria de Pesic en el banquillo culé y la llegada de Jasikevicius, pero eso es otra película. Mirotic persigue su primer título como azulgrana y lo hace pocos días después de ser elegido MVP. Al trabajo del ala-pívot se sumaron en la semifinal ante el San Pablo Burgos casi todos los compañeros, incluido el resucitado Heurtel. Para detener al Barça, Ivanovic ha prometido una final muy física en la que se impondrá el equipo que menos errores cometa en defensa. Los dos finalistas ya se vieron la semana pasada en el partido de la primera fase. Se impuso el Barça por 81-75 en un duelo marcado por los problemas físicos, aunque para eso está el primer mandamiento de Dusko Ivanovic: «El cansancio no existe».