20 años de la presentación de Figo con el Real Madrid. Todos sonreían menos él

Su fichaje fue el primer título de Florentino Pérez. El portugués inauguró la era de los galácticos

Todos eran felices menos él aquel día en el Bernabéu. El 24 de julio de 2000 Luis Figo era presentado como nuevo jugador del Real Madrid. Se convertía en el futbolista más caro de la historia y en la bandera del nuevo proyecto de Florentino Pérez como presidente. Era el primero de los galácticos sin que todavía nadie se hubiera inventado ese nombre para la generación de estrellas que llegaron después. Todavía se contaba en pesetas, los periodistas aún podían pisar el césped y el siglo XXI se asomaba al final de aquel año.

Florentino aprovechó que el Barcelona también estaba en un proceso electoral para cerrar el fichaje. Figo quería mejorar su contrato en el club azulgrana, pero cuando Joan Gaspart ganó las elecciones ya era tarde para reaccionar. El nuevo presidente del Real Madrid había cerrado la contratación del portugués con su representante, José Veiga, que se había comprometido a pagar 5.000 millones de pesetas (30 millones de euros) si se arrepentía.

«Figo casi se echa a llorar cuando Florentino ganó las elecciones. No quería fichar por el Madrid», confesó hace unos años Paulo Futre, que entonces ejercía como agente de futbolistas y colaboraba con Veiga. Después de que la noticia fuera adelantada por LA RAZÓN el 5 de julio, Figo empezó a ser consciente de lo que se le venía encima. Pintadas en su casa con amenazas de muerte, entre otras cosas. «Yo nunca iré al Madrid», le dijo a su representante. Según el relato de Futre, Veiga sí lloró cuando Florentino derrotó a Lorenzo Sanz en las urnas.

No había vuelta atrás y el abogado Vicente Montes depositó en la antigua sede de la Liga en la calle Hernández de Tejada el cheque por valor de 10.270 millones de pesetas (61,7 millones de euros) que convertía a Figo en jugador del Real Madrid. La presentación fue esa misma tarde. Primero, las fotos en la sala de trofeos, al lado de un Florentino exultante y de Alfredo Di Stéfano, que se estrenaba como presidente de honor. Entre los tres sostenían su nueva camiseta con el número «10».

A Figo le costó mostrar una media sonrisa. «Quiero pedir perdón a la Prensa», dijo. Sólo unos días antes había concedido una entrevista al diario «Sport» en la que aseguraba que no se movería del Barcelona. «Quiero asegurar a todos los aficionados del Barcelona que el próximo día 24 de julio estaré en el Camp Nou para comenzar la temporada», dijo en aquella entrevista. El 24 de julio, sin embargo, vestía por primera vez la camiseta del Madrid. Figo después culpó a Núñez por decirle «trae el dinero y márchate». «Soy un profesional y tenía que defenderme», explicó en su presentación como madridista.

No sabía entonces aún la que le esperaba en su primera visita al Camp Nou, el lanzamiento de una cabeza de cochinillo y el, mucho más peligroso, de una botella de whisky que cayó cerca de un córner.

El contrato firmado por Veiga mientras se marchaba con su selección a disputar la Eurocopa en Bélgica y Holanda estuvo depositado en la caja fuerte de un banco de Cádiz hasta que el traspaso se hizo efectivo. Después, el abogado Vicente Montes entregó ese original a su padre, seguidor del Real Madrid, como reconocía en una entrevista publicada en 2010 en el diario «Hoy».

«Tengo que pensar solamente en mí», decía Figo en la sala de trofeos del Bernabéu aquel 24 de julio de hace 20 años sin asomo de arrepentimiento. No en las palabras, pero sí en el gesto, que hacía evidentes las pocas ganas que tenía el futbolista portugués de estar allí.

«Es una satisfacción personal para mí. Escribirá grandes páginas en la historia del Real Madrid», decía Florentino Pérez, orgulloso de su obra. Aquel era su primer título como presidente del club.