El golpe clave de Nadal en la final de Roland Garros contra Djokovic

Disputan un partido histórico en el que el español puede igualar los 20 Grand Slams de Federer y el serbio, ponerse a uno del zurdo y a dos del suizo

Una final que dará que hablar. La pelea histórica y por la Historia que mantienen Federer, Nadal y Djokovic por ser el que más Grand Slams ha conquistado vive un capítulo crucial hoy (15:00, Eurosport y DMAX) en la final de Roland Garros. Si gana Nadal habrá alcanzado los 20 Grandes de Federer y a sus 34 años y en forma tiene camino por delante, con el helvético más limitado por sus 39. Y si vence, además, pondrá a Djokovic, que viene por detrás con fuerza, a tres de distancia. Pero si es el serbio el que triunfa tendrá al español a tiro de uno y al suizo a tiro de dos. Es tal la grandeza de estos tenistas que no se habla sólo de conquistar un título como el de París, que tiene un mérito enorme ganar simplemente uno, sino que se mira más allá. Pero, claro, es que Nadal ha levantado doce veces la Copa de los Mosqueteros en quince participaciones, y va a por la decimotercera en dieciséis, protagonizando una hazaña que tiene pocas comparaciones ya no con su deporte, sino con el deporte en global. Ser tan infalible en un escenario tan complicado... Rafa rompe la norma de lo que decía el mismísimo Michael Jordan cuando hablaba de que había fallado más tiros decisivos de los que había acertado, algo que resumió Ginóbili con su «lo normal es perder». Esto lo pensaban dos jugadores de baloncesto ganadores... Pero para Rafa lo normal en la central de Roland Garros es ganar. «Presume» (y las comillas son porque incluso parece que le da vergüenza hablar de ello cuando se lo recuerdan) de currículum en el Grand Slam sobre tierra, donde un nuevo triunfo hoy sería redondo: 100 victorias en 102 partidos, 13 títulos y 20 Grandes.

¿Tiene fisuras Djokovic?

Pero Djokovic también puede sacar músculo de lo que está logrando en general y en este 2020 tan extraño en particular. Pasó lo del pelotazo a la juez de línea en el US Open y la descalificación y eso es lo único que le cuenta como derrota este curso. Nadie le ha vencido en pista (37 triunfos); algunos han estado cerca, Tsitsipas, por ejemplo, le hizo dudar en las semifinales, pero a la hora de la verdad el serbio sacó lo mejor de su raqueta. La gran pregunta es: ¿tiene alguna fisura? Para el tío Toni, el extécnico de Rafa, pocas: «Tirarle muchas bolas y muy fuertes al centro», apuntó como opción en un podcast francés de Eurosport «Echange», porque si le abres pista, él tiene capacidad para abrir todavía más. «Es importante que Rafa juegue con mucha profundidad», opina el ex capitán de la Davis Jordi Arrese. «A Rafa a veces se le queda corta la derecha contra el revés de Djokovic y debe dar un paso adelante, y en este Roland Garros lo está dando», añade. «Djokovic es el más completo de los tres ''grandes''. Yo creo que Nadal le tiene que hacer el partido mentalmente duro, hacerle ver que va a estar ahí, intentar que dude», afirma el ex número 18 del mundo Pato Clavet. El serbio tiene el antídoto contra el español en su tiro a dos manos. El zurdo normalmente desmonta a los rivales con el juego cruzado, porque su derecha puede al revés del rival. Pero el serbio le aguanta el ritmo por ahí por eso tanto Clavet como Arrese coinciden: «Es fundamental la derecha paralela de Rafa». «Si le funciona va a hacer que Djokovic no esté cómodo en la zona del revés», insiste Pato. «Y también el revés cruzado, porque el serbio tiene algo más de dificultades para golpear por la zona de la derecha cuando tiene que correr», dice Jordi, que añade otra clave: «Que Rafa tenga un buen porcentaje de primeros, porque si no con el segundo le va a presionar. Debe jugar con el servicio variado, buscándole el cuerpo...» Ahí queda la teoría, detalles, luego hacerlo y que Nole no lo contrarreste. El serbio también tiene sus armas e intentará apretar, cortar el ritmo con las dejadas...

Las nuevas condiciones

No es la primera vez que Djokovic llega con la sensación de poder con Nadal, para al final perder, aunque ahora el propio número uno apunta a que las condiciones le pueden ayudar (frío, humedad, nueva bola...), ya que hacen que la pelota del manacorense «no sube por encima del hombro». «Pero es Roland Garros, tierra y Nadal. Sé lo que se siente al estar aquí», añade Nole. «La pista así puede tener una doble lectura porque es verdad que Rafa pierde efectividad, pero también es más complicado hacerle daño», explica Clavet. Han sido siete intentos de Djokovic en París y sólo en 2015 venció. Tener un 1 de 7 con Nadal ahí es para sacar pecho, porque si hablamos de las fortalezas del serbio, hay que hacerlo de las del español, que en la Chatrier tiene soluciones contra cañoneros, jugadores de fondo, especialistas en tierra batida...