Moyá elige las cinco victorias más importantes de las 1.000 que ha logrado Nadal... Para no perdérselo

El ahora entrenador del zurdo analiza la última hazaña del ganador de 20 Grand Slams

Nadal, tras su triunfo en la final de Wimbledon 2008 ante Roger FedererVASSIL DONEVEFE

Nadal sumó un nuevo éxito a su carrera: alcanzó las 1.000 victorias en individuales, que le han llevado a conquistar 86 títulos, 20 de ellos de Grand Slam, 35 Masters 1.000, un oro olímpico... Carlos Moyá fue su rival y ahora es su entrenador, y analiza para la web de la ATP cuáles son, para él, los cinco triunfos más importantes de Rafa en su carrera.

1. Nadal-Roddick, final de la Copa Davis 2004 (6-7 [6/8], 6-2, 7-6 [8/6] y 6-2)

El nombre de Rafa Nadal ya empezaba a sonar fuerte en el circuito. Tenía 18 años y todavía no había disputado nunca Roland Garros (se lo perdió en 2003 y 2004 por lesión) ni estaba entre los 50 primeros del mundo, pero ya había conquistado su primer título en Sopot y había sido protagonista en las semifinales de la Copa Davis contra Francia. La final era en Sevilla, en La Caruja, ante 24.000 personas contra Estados Unidos. Un escenario imponente. El líder del equipo iba a ser Moyá, que ganó dos puntos en la eliminatoria y cumplió un sueño, ya que no había estado presente en el título de 2000. Pero como número dos, pese a estar Ferrero y Robredo, los capitanes (Arrese, Avendaño y Perlas) eligieron a Nadal, que era pura energía y tenía que enfrentarse al número dos... del mundo, Andy Roddick. Perdió el primer set, pero se llevó el partido (6-7 [6/8], 6-2, 7-6 [8/6] y 6-2) y su leyenda empezaba a tomar forma.

2. Nadal-Ljubici, final del Masters 1.000 de Madrid 2005 (3-6, 2-6, 6-3, 6-4 y 7-6 [7/3])

El año de la explosión definitiva de Nadal fue 2005, con su primer Roland Garros, los títulos en Montecarlo, Roma y también en la pista dura de Canadá, superando en la final a Agassi. El Masters 1.000 de Madrid se jugaba en esa época en la Casa de Campo, también en superficie dura y bajo techo. Un nuevo desafío para el balear, que llegó a la final sin ceder un set. Su rival en ella era Ljubicic, el ahora entrenador de Roger Federer, que venía lanzado, con 16 triunfos seguidos y un saque sólido y rápido que impedía a los rivales prácticamente jugar. El croata conquistó los dos primeros sets, en una época en la que las finales de los Masters 1.000 eran al mejor de cinco. Y la remontada de Rafa fue épica, para disfrute del público de la capital de España en casi cuatro horas de partido (3-6, 2-6, 6-3, 6-4 y 7-6 [7/3]).

3. Nadal-Federer, final de Wimbledon 2008 (6-4, 6-4, 6-7 [5/7], 6-7 [8/10] y 9-7)

Para muchos, el mejor partido de la historia. Incluso lo dijo McEnroe, protagonista del que hasta ese momento estaba considerado el encuentro más importante de siempre entre él y Bjorn Borg, en Wimbledon. En el mismo escenario, Nadal desafiaba al rey Federer, al que ganaba siempre en Roland Garros: semifinales de 2005 y finales de 2006, 2007 y 2008, la última con rosco incluido, pero con el que no podía en hierba, tras caer en las finales de 2006 y 2007. El curso anterior ya le llevó al cinco sets. Parecía el momento del cambio, del relevo, y Rafa empezó fuerte, con la moral de su parte por lo que había sucedido apenas un mes antes en París. Pero el suizo no se rindió y remontó los dos primeros sets y dos pelotas de partido, una de ellas con un revés a la carrera espectacular. Parecía que todo se le ponía de cara. Nadal no se vino abajo y con el último rayo de sol asomando por la central del All England Club ganó por primera vez en la Catedral (6-4, 6-4, 6-7 [5/7], 6-7 [8/10] y 9-7). Tuvo de todo el partido, suspendido varias veces por la lluvia, de casi cinco horas de juego y que parecía destinado a aplazarse al día siguiente por falta de luz si no acababa en el juego en el que lo hizo.

4. Nadal-Verdasco, semifinales del Abierto de Australia 2009 (6-7 [4/7], 6-4, 7-6 [7/2], 6-7 [1/7] y 6-4)

Cinco horas y cuarto de tenis del más alto nivel. Verdasco llevó al límite a Nadal en las semifinales del Abierto de Australia 2009 en una época en la que el madrileño entrenaba en Las Vegas a las órdenes de Gil Reyes, el hombre que dirigió la carrera de Agassi. El catálogo de puntazos de ambos tenistas es inagotable y el cansancio acumulado parecía que iba a impedir a Rafa disputar en condiciones la final. Fue cuando su tío Toni le dijo: “Si hubiera alguien disparándote, ¿podrías correr?”, para hacer ver a Rafa que claro que podía competir en esa final. Y vaya si lo hizo: ganó a Federer en otros cinco parciales eternis el famoso día que el suizo terminó llorando. El zurdo conquistó Melbourne por primera y, de momento, única vez. Es el Grand Slam en el que más mala suerte ha tenido con lesiones inesperadas, como en la espalda en la final contra Wawrinka en 2014, y donde se ha encontrado otras veces con la mejor versión de Djokovic.

5. Nadal-Djokovic, semifinales de Roland Garros 2013 (6-4, 3-6, 6-1, 6-7 [3/7] y 9-7)

No podía faltar en la lista de Carlos Moyá un Nadal-Djokovic, el partido que más se ha repetido en la historia del tenis. El entrenador de Rafa elige las semifinales de Roland Garros 2013, un encuentro jugado en el alambre, a cinco sets, con un momento culminante en el quinto. Iba el serbio con un break de ventaja y ganó un punto fácil en el que después tocó la red con el cuerpo, por tanto el punto se lo dieron al español. Fue el comienzo de la remontada, aunque Nole también había tenido que remontar antes, al verse dos sets a uno abajo.