2020, el año del seis para Djokovic

El serbio recibió el trofeo que le acredita como número uno a final de temporada

Novak Djokovic besa el trofeo de número unoPAUL CHILDSAction Images via Reuters

Un ambiente algo frío, obligado por la situación de pandemia que se sigue viviendo, para un logro extraordinario: Novak Djokovic recibió en Londres, donde el lunes debuta en las Finales ATP contra el argentino Schwartzman (15:00, Movistar +), el trofeo que le acredita como número uno a final de año, pase lo que pase en el torneo de los maestros. Es la sexta vez que lo logra, desempatando con Connors, Federer y Nadal y atrapando a Pete Sampras en lo más alto. El estadounidense lo hizo de manera consecutiva, entre 1993 y 1998, y el serbio lo ha conseguido en años alternos: 2011, 2012, 2014, 2015, 2018 y 2020. En medio se ha colado Nadal tres veces y Murray una. «Estoy muy orgulloso. Son muchas emociones positivas que llegan después de un gran trabajo en equipo. Estoy feliz, pero tengo también emociones encontradas por cómo ha sido la temporada», aseguró Djokovic ante un O2 Arena sin público, por el confinamiento de Londres por la segunda ola de Covid-19. Ni aficionados en la ceremonia ni en los partidos ni fiesta para conmemorar el 50 aniversario del torneo, a la que iban a acudir algunos de los vencedores, ilustres todos, porque la cita reúne a los ocho mejores del año.

Y el más ilustre de momento es Roger Federer, con seis triunfos, y a quien Djokovic también puede dar caza el 22 de noviembre, si se impone en la final. Nole está con cinco Copas Masters, las mismas que Sampras y Lendl. En tres de sus finales ha vencido precisamente al suizo, al que ahora quiere igualar en éxitos totales, como el próximo marzo pretende superarlo como el tenista que más semanas ha estado como número uno del mundo: Roger acumula 310 y Djokovic va por 295. El serbio se ha propuesto batir todos los récords posibles, y eso puede ponerle demasiada presión. De los miembros del «Big 3», es el que más abiertamente habla de querer ser recordado como el mejor de la historia, y la derrota en Roland Garros contra Nadal le hizo mucho daño (se hubiera colocado a un Grand Slam del español y a dos de Federer), además por la manera en la que se produjo: el zurdo le pasó por encima cuando parecía que tenía todo a favor, en un año sin derrotas, salvo la expulsión del US Open por el pelotazo a la juez de línea, y jugándose bajo techo, con la pista pesada... La siguiente aparición de Djokovic fue en Viena, donde fue básicamente a asegurar el número uno y en cuanto lo logró, se dejó ir. Desmotivado y apático, no es que se dejara ganar en el encuentro contra Sonego, pero sí compitió a medias, cuando normalmente es una roca de cabeza. Sufrió otra paliza (6-2 y 6-1) que pareció no importarle. Después se saltó el Masters 1.000 de París-Bercy y ahora hará el último esfuerzo para cerrar un año en el que ha conquistado el Abierto de Australia y en el que se ha vuelto a poner en cabeza en la pelea de los Masters 1.000, con 36 coronas, una más que Nadal.

En 2019, Nole perdió en la fase de grupos de la Copa Masters con dos derrotas, ante Thiem y Federer. Todos le señalan como el favorito, pero dependerá de la mentalidad con la que afronte los duelos, porque tras Schwartzman están Zverev y Medvedev.