Juegos Olímpicos

“Lo han llevado a la política”. Enmanuel Reyes Pla, indignado con los jueces tras su derrota

El “Profeta” perdió a los puntos con el cubano Julio la Cruz y se quedó fuera de las medallas

Enmanuel Reyes Pla golpea a La Cruz contra las cuerdas
Enmanuel Reyes Pla golpea a La Cruz contra las cuerdasUESLEI MARCELINOREUTERS

«Vamos a arrancar cabezas», advertía Enmanuel Reyes Pla después de su primera victoria en los Juegos. Estaba a un combate de las medallas, el que le enfrentaba al cubano La Cruz. No arrancó cabezas el boxeador español llegado de Cuba para buscarse un lugar en el boxeo, que acabó perdiendo a los puntos contra su antiguo compañero de entrenamientos y muy enfadado con los jueces.

«Han llevado esto al plano político. No sé por qué», se quejaba Enmanuel después de su derrota en la cadena Cope. «A lo mejor los títulos pesan, no sé, sabrá Dios. Los jueces lo conocen más a él que a mí, sabrá Dios por qué fue. Yo lo di todo y gané limpio, él lo sabe también. Gracias a Dios hemos salido bien, sin un rasguño, entero. Todo el mundo sabe que gané, ahora a olvidarse de esto», añadía citando a Dios en varias ocasiones, como corresponde a su apodo de «Profeta».

«Ha pesado mucho el palmarés, que es campeón olímpico. Se lo han quitado. Lo que ha pasado no es normal. El que ha conectado ha sido Enmanuel, que es el que ha ganado con claridad. El veredicto es injusto», aseguraba el seleccionador, Rafa Lozano.

Perdió el primer asalto el español, superado por el peculiar estilo de La Cruz, que confiaba más en sus piernas que en sus manos. Con la guardia baja y sin dejar de moverse por el cuadrilátero, dejaba que Reyes tomara la iniciativa a la espera de poder cazarlo en una contra.

Así consiguió su superioridad en el primer asalto, pero el español no se precipitó en la búsqueda de los puntos o de un KO definitivo. Poco a poco y con paciencia, pero con decisión, fue tomando el mando en el segundo asalto. Cayó dos veces La Cruz, aunque no fueron caídas claras que fueran a penalizar los jueces. También cayó el español, que se agarró a las cuerdas después de un tropiezo, pero consiguió igualar la pelea en las cartulinas de los jueces.

Quedaba todo para el tercer asalto. La Cruz buscaba el momento de encajar su mano en el rostro de Reyes y se agarraba constantemente para que el español no entrara en la distancia de golpeo. Los jueces dieron ganador a La Cruz por decisión dividida (4-1). Sólo uno vio un triunfo del español.