Giro radical en la investigación de trampas en el póker: del anillo vibratorio a un robo de 15.000 dólares

Al revisar las imágenes para aclarar la supuesta trampa de Robbi Jade Lew, el casino Hulster se encontró con otro sorprendente delito

Giro radical en la investigación de Robbi Jade Lew
Giro radical en la investigación de Robbi Jade Lew FOTO: Twitter larazon

Días después de que el mundo del ajedrez se viera sacudido por las acusaciones de la mayor trampa en años con inteligencia artificial y “bolas chinas anales” como sorprendentes protagonistas, las sospechas se trasladaron al póker casi con idéntico método. ¿Podría ser este el “mayor escándalo” de la historia del póker?, se preguntaban los aficionados.

El controvertido evento World Poker Tour en el que el experimentado jugador Garrett ‘Gman’ Adelstein, de 36 años, acusó a su oponente Robbi Jade Lew, de 35, de hacer trampa después de que ella ganara el bote completo de 269.000 dólares usando supuestamente un " dispositivo oculto que simplemente vibra para indicar que tienes la mejor mano”,  conmocionó el juego de apuestas más seguido del mundo.

Tras desatarse el escándalo, el Casino Hustler anunciaba que realizarían una exhaustiva investigación y que podrían incluso realizar una prueba con el detector de mentiras después de haber señalado en un principio que no había “ninguna prueba de juego sucio aparte de las acusaciones de las partes implicadas”. Sin embargo, dicha investigación ha deparado una sorpresa inesperada.

El robo de las fichas de Robbi

Y es que la controversia de Robbi-Garrett ha dado un extraño giro extraño cuando la investigación sobre las acusaciones de trampas descubrió que un miembro del personal robó 15.000 dólares (unos 15.500 euros) en fichas de póquer de Robbi Jade Lew, tal y como adelanta Poker News. Según un comunicado publicado en la cuenta de Twitter de Hustler Casino Live, el culpable en cuestión, Bryan Sagbigsal, arrebató las fichas “después de que concluyó la transmisión y mientras Robbi no estaba en la mesa”.

El empleado de High Stakes Poker Productions, la productora de HCL propiedad de Nick Vertucci y Ryan Feldman, no será detenido por su delito después que la Policía de Gardena contactara con Lew, que decidió que no quería presentar cargos.

“Sin una víctima, la policía de Gardena nos dijo que no tienen la intención de iniciar un proceso penal en este momento”, se puede leer en el comunicado de Hustler. A pesar de haber sido acusada de hacer trampa por Garrett Adelstein, Lew se mostró muy generosa no solo con el joven ladrón sino también con su oponente.

La jugadora se negó a presentar cargos contra Sagbigsal, sino que ha devuelto a Adelstein el dinero de la controvertida mano,135.000 dólares, para tratar de calmar la situación.

Sagbigsal, que ha ocupado varios roles en el equipo de producción, ha estado tuiteando regularmente sobre el escándalo Robbi-Garrett. Un día después de la polémica mano, defendió a la compañía para la que trabaja y dijo que sabe “con certeza” que “nadie en la producción está en connivencia con NINGUNO de los jugadores”.

Un pasado turbio

Sagbigsal tiene un pasado complicado. Según sus registros públicos, estuvo involucrado en un robo y una fuga de prisión en 2017, junto con un cargo de agresión de 2018, y fue encarcelado en el Correccional de California en Sacramento. Los detalles del incidente no están claros, pero solo tenía 18 años en ese momento (24 ahora).

Lew ha explicado a Poker News por qué se negó a presentar cargos. “Recibí una llamada diciendo que se había descubierto un incidente secundario en su investigación en curso”, dijo Lew. “Este incidente involucró a uno de sus empleados que discretamente robó tres fichas marrones de 5.000 dólares de mi pila de fichas después de la transmisión”, añadió. “Al hablar con el detective, me enteré de que el empleado era relativamente joven, con dificultades económicas y sin graves delitos anteriores y llegué a la conclusión de que no era necesario presentar cargos para dañar la vida de un joven que ya se vería afectado por la repercusión de su delito y el despido de su empresa” . concluyó.

La investigación continúa

Mientras tanto la investigación por las supuestas trampas sigue adelante. Robbi Jade Lew está decidida a demostrar que el anillo de rubí de 124.000 euros no vibra, no oculta una cámara diminuta y no fue manipulado para ayudarla a ganar una controvertida mano de Texas. Lo mismo ocurre con el supuesto bulto en el costado de sus mallas de Versace, que los teóricos de la conspiración aseguran que ocultaba un dispositivo electrónico que le estaba dando información a un cómplice. La silla de Hustler Casino en la que estaba sentada también ha sido examinada, al igual que sus gafas de sol Fendi teñidas de rosa de 500 euros.

A la espera de una sentencia, el mundo del Póker sigue bajo la sombra de juego sucio y a buen seguro que a este culebrón le quedan algunos capítulos.