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El año que Guardiola logró ganar sin Messi

El Manchester City se llevó la Champions con el técnico catalán. Fue la primera de Halaand, pero el jugador fundamental fue Rodri

Guardiola besa el trofeo de la Champions conquistado con el City
Guardiola besa el trofeo de la Champions conquistado con el CityRobert MichaelDPA vía Europa Press

No fue Haaland el héroe del Manchester City campeón de Europa, pese a que el noruego se llevó todos los titulares de la temporada. Fue Rodri, el centrocampista español, quizá la pieza más importante y de la que menos se habla del City. Rodri hace que todo funcione, como se está viendo este curso, cuando sus ausencias le cuestan crisis al equipo en la Premier. Rodri es un reloj y en la final, contra el Inter, quizá el peor partido del City de la competición, marcó el gol de la victoria, el único del encuentro, suficiente para levantar el trofeo, ese que tanto estaba buscando Pep Guardiola desde que dejó el Barcelona de Messi.

El entrenador catalán pasó por el Bayern y las conquistas domésticas se vieron empañadas porque no conseguía el objetivo de conquistar Europa, el premio grande, el que confirma el éxito definitivo para un entrenador y que tan complicada es de ganar, por todos los factores que influyen en las eliminatorias. Hay que conocer cómo se juegan esos encuentros, resistir en los malos momentos y sacar adelante los choques en los momentos buenos. Hay que saber, sobre todo, ganar al Real Madrid. Y el City lo consiguió y se vengó, de esa manera, de la eliminatoria inolvidable (menos para Piqué) del año anterior.

El Real Madrid le eliminó en un suspiro épico, pero en 2023 el City no le dio opción. Un buen partido de ambos en el Bernabéu se convirtió en una victoria convincente (4-0) de los de Guardiola en su campo.

Para el técnico catalán, la Champions fue una liberación. Sus éxitos en el Barcelona estaban tan unidos a los de Messi que sus enemigos más entusiastas querían convencerse de que cada temporada sin Champions de Pep Guardiola era un fracaso. Su victoria eliminó esa parte de la crítica, que no la fijación de los enemigos.

El City, además, ganó la Premier y la Copa inglesa, en un curso en el que no tuvo rival. Pep Guardiola es el director de un equipo construido sin problemas de gasto (y por ahora, sin problemas de sanciones). Pero es la Champions la que da el verdadero prestigio: el Manchester City se llevó el trofeo que por tanto ha peleado, y sufre el PSG, por ejemplo. El triunfo del equipo inglés ha roto, además, una barrera, que sólo aguantaba por cuestión de tiempo. Antes o después, los clubes más ricos del continente (y no del mundo por la aparición de los árabes) tenían que llevarse la victoria.

Pero es que, además, el City, a diferencia del equipo de París es un conjunto construido con otro plan, más pensando en el fútbol y de ahí el éxito, al que se llegó con intención de ser duradero. Por eso, cuando a Carlo Ancelotti, al principio de esta temporada le preguntaron por el favorito para ganar la Champions, no dudó en nombrar al City.

También porque tiene a Haaland, que sumó, como su equipo, la primera, con la sensación de que no va ser la última. Aunque su protagonismo fue decayendo, ya lleva una más que Mbappé, su supuesto rival para gobernar el fútbol a partir de ya, después de que Leo Messi se llevase un Balón de Oro, por el Mundial y algo honorífico. Deja el puesto vacante para los que llegan. Y por ahora Haaland ya parte con ventaja.