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Extorsión, asesinatos, prostitución, drogas...: el largo y sangriento historial de los Boixos Nois

Fundado en 1981, el grupo ultra del FC Barcelona esconde una oscura historia criminal que llevó a la comisión antiviolencia del deporte a declararlo “grupo violento” en 2019

Boixos Nois, uno de los grupos ultras más peligrosos del fútbol español
Boixos Nois, uno de los grupos ultras más peligrosos del fútbol españolInstagramLa Razon

Una operación llevada a cabo por la Policía Nacional ha logrado descabezar a la cúpula radical del grupo Boixos Nois, en un operativo desplegado en Barcelona a principios de mes. Los arrestados lideraban una organización criminal extremadamente violenta con un marcado carácter polidelictivo, especializada en presuntos ilícitos como el tráfico de drogas, prostitución coactiva o la importación de medicamentos ilegales.

Pero no es la primera vez que este grupo sale a la palestra por hechos similares. Los Boixos Nois, ultras de extrema derecha del Fútbol club Barcelona se fundaron en 1981 y desde entonces llevan sobre sus espaldas un largo y sangriento historial delictivo.

El asesinato de Frederic Rouquier

Originalmente se situaban en la zona Gol Sur del Camp Nou, y después fueron trasladados al Gol Norte. En su historia han provocado multitud de incidentes, peleas y agresiones a otras aficiones. Miembros de los Casuals FCB, la facción más violenta de la peña, han sido asociados con actividades criminales, como el tráfico de armas y coacciones. El 13 de enero de 1991, cinco miembros del grupo fueron responsables de la muerte del seguidor del RCD Español de Barcelona y miembro de Brigadas Blanquiazules, Frederic Rouquier, que murió a causa de varias puñaladas en los alrededores del antiguo Estadio Sarriá. Ese mismo día, a otro miembro de Brigadas Blanquiazules también le asestaron varias puñaladas, pero consiguió sobrevivir.

La policía se llegó a incautar de un arsenal de armas a algunos de los miembros más radicales del grupo, que además se han visto implicados en atracos a narcotraficantes tanto marroquíes como colombianos para luego vender la mercancía robada. Con Joan Laporta como presidente del club, en el año 2003 se les niega la entrada al estadio alegando su violencia y peligrosidad, y se les intenta prohibir la entrada en los estadios donde viajan. En 2019 la comisión antiviolencia del deporte los declara “grupo violento”.

En 2010, los Mossos d’Esquadra llevaron a cabo una operación policial que se saldó con más de una docena de detenidos miembros de los Casuals, la facción más violenta de los Boixos Nois. Los arrestados fueron acusados de los delitos de tráfico de drogas y coacciones. La policía autonómica catalana h registró una quincena de pisos y locales en ciudades como Castelldefels, Gavà, Esparreguera, Sant Boi de Llobregat, Sant Feliu de Llobregat y Hospitalet (todas ellas en el área de Barcelona).

Amenazas de muerte a Laporta

Uno de los detenidos fue el presidente y jugador del club de fútbol de tercera regional Bada Bing, Efrén S.S., condenado a dos años y un mes por cometer una agresión racista a jugadores argentinos del Rosario Central. Entre los detenidos figuraba también el dirigente de los ‘Casuals’ Antonio Torn Albarracín ‘Antoñito’, al que un juzgado de Vic acusó de estar implicado en un caso de amenazas de muerte al presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, después de que éste vetara el acceso de los hinchas radicales al estadio barcelonista.

Antoñito ya había sido detenido en febrero de 2004 en una macrooperación policial conjunta entre los Mossos, la Guardia Civil y la Policía Nacional, por ser uno de los presuntos cabecillas de una banda dedicada al secuestro, la extorsión y el tráfico de drogas. Entre el material incautado por los agentes en los registros figuraban máquinas para prensar drogas, bates de béisbol e incluso un arma de fuego.

El historial delictivo de algunos de los miembros de los Casuals arranca de lejos, ya que por ejemplo entre 2003 y 2004 siete miembros de este grupo violento, entre ellos el propio Antonio T.A. -que entonces tenía 32 años-, ya fueron detenidos en una operación policial contra una red dedicada el tráfico de drogas. Otro de los miembros de Casuals, Carlos Muñoz, conocido como “Carlitos”, fue condenado en 2008 por asesinar a navajazos a un joven a la salida de la discoteca “Nick” de Barcelona.

Ajuste de cuentas

Precisamente, el pasado 19 de noviembre, en la Revista Rambla se hacían eco del asesinato del miembros de los Boixos Nois, Valentín Moreno, condenado por matar a un joven en la Villa Olímpica. Un disparo en la nuca acabó con la vida del ‘hooligan’. Moreno fue condenado en 2002 por matar de una paliza a Carlos Javier Robledo.

Moreno se libró entonces de la cárcel porque cuando cometió el delito le faltaban tres horas para cumplir la mayoría de edad. Le condenaron a ocho años de internamiento en un centro de menores y a tres de libertad vigilada. Moreno ya disponía de un amplio historial delictivo por agresiones y robos.

Según esta revista, tras su puesta en libertad fruto de la concesión del tercer grado penitenciario, Valentín Moreno, junto a su hermano Ismael, formaron parte del equipo de futbol de Tercera Regional Bada-Bing F.C. (en alusión al bar de Los Soprano). Este equipo estaba, al parecer, mayoritariamente integrado por Boixos Nois. Jugar contra el Bada-Bing era sinónimo de problemas. Los equipos del Grupo XVII de Tercera estaban hartos de agresiones, insultos y amenazas antes, durante y después de los partidos.

Algunas crónicas de la época resaltan como Valentín Moreno -aficionado también a la práctica de lucha grecorromana y a las artes marciales- lucía el dorsal nazi 88 (HH si se traslada el orden de las letras a cifras en el alfabeto; o lo que es lo mismo, la expresión germana ¡Heil Hitler!).

Fue uno de los implicados en la agresión a diez jugadores y directivos del Rosario Central de Catalunya, un equipo de migrantes argentinos.

Hoy, una nueva operación estrecha el cerco sobre ellos. Se le ha intervenido diez armas de fuego, numerosas armas blancas, un kilo de cocaína, más de 5.000 plantas de marihuana, hachís, distintas sustancias estupefacientes y numeroso material de carácter supremacista relativo a este grupo ultra radical. Estas actuaciones preventivas desarrolladas por la Policía Nacional se encuentran en la línea de actuación marcada por la Estrategia Nacional contra el Terrorismo en lo referente a los extremismos violentos.

Son uno de los ejemplos más graves que envenenaron el fútbol en los años 80 y 90 y representan la cara más negra del deporte rey.