Boxeo

El hombre que enseña a boxear a los youtubers para las veladas de Ibai Llanos: «No son frikis»

Pablo Martínez preparó a los famosos que se subieron al ring este verano en «La velada del año III», organizada por Ibai Llanos

Pablo Martínez, el preparador de los youtubers
Pablo Martínez, el preparador de los youtubersArchivo

El estadio Cívitas Metropolitano estaba lleno el pasado 1 de julio. La temporada futbolística ya había acabado y el fútbol había sido sustituido por el boxeo para celebrar «La velada del año III», el evento organizado por Ibai Llanos en el que streamers, youtubers y famosos se suben al cuadrilátero para pelear que congregó a 70.000 espectadores. Entre ellos estaba David Bustamante, pero detrás de todos estaba el trabajo de Pablo Martínez, el entrenador que los prepara para el evento. Un hombre con una larga trayectoria en los deportes de contacto primero como competidor y después como entrenador en muay thai, boxeo y otras disciplinas, además de propietario de los gimnasios Usera Fight Club.

Él se encargó de preparar a aficionados sin ninguna base para que pudieran dar el nivel en la velada. Un trabajo muy diferente al que está acostumbrado a hacer. «La diferencia más notable es que amateurs o profesionales del sector ya poseen una experiencia previa mientras que un celebrity, youtuber o cantante ninguna y en la mayoría de los casos comienzan de cero», explica. Y ese trabajo hay que hacerlo en un tiempo predeterminado, lo que hace aún más complicada la experiencia. «El hándicap de llegar con una fecha límite a un evento de esta magnitud y que mueve millones de euros hay que tenerlo muy en cuenta. Es preciso un proceso de aprendizaje mínimo con fases definidas, un planteamiento deportivo, técnico y táctico donde es imprescindible consolidar un cúmulo de factores positivos, tales como preparación física mínima, aprendizaje técnico, y desarrollo de las tácticas básicas del boxeo. Fases estructuradas y taza a taza, ya que ningún entrenador profesional o coherente puede construir una casa por el tejado y menos sin unos cimientos estables», añade.

«Cuando he aceptado este tipo de reto, con una fecha límite, mucho dinero y contratos millonarios partiendo desde cero, intento pensar de la forma más objetiva y pragmática puesto que no tengo entre mis manos a un profesional o un competidor amateur que se adiestra y entrena para competir asiduamente trabajando por lograr unas metas deportivas. Intento hacerle comprender a la persona que se pone bajo mi mando que son muchos los condicionantes, horas de trabajo y mucho sacrificio para llegar en un tiempo récord a una fecha límite que suele ser de unos tres o cuatro meses», asegura Pablo Martínez, que procura preparar a sus alumnos no sólo físicas sino también psicológicamente.

Con mucho trabajo, consigue que hagan un papel digno para el espectáculo y que logren dar una imagen profesional. «Bajo ningún concepto a este tipo de eventos los denomino veladas de frikis. Los espectáculos que se están fomentando son realmente de una calidad y con un montaje que superan a todo lo que hasta el momento se había hecho no sólo en España sino a nivel mundial. Nunca se había visto nada similar hasta el momento. Es cierto que en el mundillo de los creadores de contenido y streamers hay cierto frikismo pero a la hora de plantear y desarrollar un evento esa parafernalia desaparece y se deja ver una faceta muy profesional que mueve literalmente millones de euros, donde hay unos equipos corporativos de profesionales impresionantes dignos de la mejor multinacional. Esto no deja de ser un show con millones de adeptos y seguidores a niveles mundiales, y que está superando en visualizaciones e inversión a los mejores eventos de EE.UU y Asia», reconoce.