Los autónomos exigen el fin de la sangría fiscal y acceso al paro

ATA reclama a Sánchez un plan de choque más allá del coronavirus. Menos costes laborales y cotizar por ingresos netos, entre las peticiones

Clausura de la Asamblea de elecciones de la Asociación de Trabajadores Autónomos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), junto al presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor (i), durante el acto de clausura de la Asamblea de elecciones de la Asociación de Trabajadores Autónomos, en MadridEduardo Parra Europa Press

El parón económico es ya un hecho. La ralentización que venía apuntando desde el último trimestre de 2019 se ha acentuado de repente con la crisis sanitaria del coronavirus, que ha impactado de lleno en todos los sectores económicos y en el empleo. Y uno de los colectivos más afectados está siendo el de los trabajadores autónomos, que ya han trasladado al Gobierno sus recetas para poner fin a sus problemas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aprovechó ayer la Asamblea de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) para anunciar que el Ejecutivo pondrá en marcha «pronto» un «plan de choque para atajar» la crisis del coronavirus. Aunque el presidente del Ejecutivo presentó este plan como un «logro de la estrecha colaboración entre todas las instituciones», no adelantó ninguna de las medidas que aplicará y se mostró muy impreciso en sus palabras, limitándose a defender que «todas las autoridades están actuando al unísono».

Lorenzo Amor, recién reelegido presidente de ATA durante los próximos cinco años, aprovechó la presencia de Sánchez para recordarle las peticiones que este colectivo ya le hizo la semana pasada, y le advirtió de que la actuación del Gobierno con los autónomos no debe centrarse solo en el coronavirus. En el documento, ATA enumera una serie de medidas que, según Amor, recapituló ayer personalmente al presidente y éste le aseguró que las tendrá en cuenta no solo para elaborar su anunciado plan de choque. Entre ellas, las más importantes destacan «facilitar el acceso a la prestación económica por cese de actividad para los autónomos –y no solo los afectados por el coronavirus–; la paralización de las cotizaciones a la Seguridad Social y el aplazamientos en el pago de impuestos por parte de la Agencia Tributaria en situaciones de crisis; generalizar una línea de créditos del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para cubrir las caídas de las ventas y de la producción en situaciones de crisis; proponer que el Consorcio de Compensación de Seguros amplíe su cobertura; y que el Gobierno suspenda el aumento de las fiscalidad y los costes laborales.

Por su parte, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) hizo lo propio y también presentó sus propias peticiones al Gobierno, que no distan mucho de las propuestas de ATA. En su caso, pretende la aprobación de una prestación especial para los autónomos mayores de 52 años que se quedan sin empleo –además de un subsidio de desempleo para todos los autónomos como el del Régimen General–; que se reforme el sistema de cotización de los autónomos en función de los ingresos netos; incentivos fiscales para lograr un mayor esfuerzo contributivo y un plan de acciones preventivas para reducir las tasas de siniestralidad.

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, presente en el acto de ATA, aprovechó para cargar contra la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y criticar su guía de actuación ante el coronavirus en las empresas, un documento sobre un asunto «excepcional» que se elaboró «sin contar» con la CEOE, que se limitó a «hacer un corta y pega del año 98» y que «sólo aporto más confusión».