Cámaras térmicas para detectar el coronavirus en los bares

La hostelería confía en volver a la actividad en junio. Prepara un sello de «local seguro» que estará condicionado a requisitos de limpieza y seguridad para atraer y garantizar la salud de los clientes

Barras atestadas de clientes, sillas en las terrazas con respaldos chocando entre sí... en la vida en los bares españoles había de todo menos distanciamiento social antes del coronavirus. Pero el «bicho», como en casi todos los órdenes sociales, va a cambiar el paisaje de los establecimientos hosteleros. El sector no sabe todavía cuándo podrá volver a levantar las persianas. Confía en poder hacerlo el próximo mes de junio, según explica José Luis Yzuel, presidente de la patronal HOSTELERÍA DE ESPAÑA, que representa a los restaurantes, bares, cafeterías y pubs. Aunque es más una intuición que una certeza, concede, porque oficialmente no les han comunicado nada. La única referencia que tenían hasta ahora eran las palabras de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que dejó en el aire la posibilidad de que no pudieran hacerlo hasta finales de año. Unas palabras que Yzuel tacha de «irresponsables y lamentables». «Una empresa no puede plantearse estar cerrada durante nueve meses. Es inviable porque, aunque no tenga ingresos, tiene que seguir pagando recibos todos los meses como el de la luz, el agua, el gas...», asegura Yzuel.

Condiciones

Sea cuando sea su vuelta a la actividad, lo que el sector tiene claro es que lo hará en unas condiciones en las que el distanciamiento social y la prevención del Covid-19 prevalecerán sobre el resto. Yzuel asegura que desde la patronal trabajan en la confección de un sello para acreditar qué establecimientos son seguros frente a la pandemia y atraer así a los clientes en condiciones óptimas. Para ello, deberán acreditar que cumplen con una serie de requisitos entre los que se incluyen la instalación de cámaras térmicas para la detección de quiénes tienen fiebre y, por tanto, son sospechosos de portar la enfermedad para evitar su acceso al local. El protocolo para lograr el sello también incluiría la necesidad de que los establecimientos acrediten que cuentan con hidrogeles desinfectantes, que realizan limpiezas extremas, sobre todo de los cuartos de baño; que han hecho test a todos sus empleados para detectar el coronavirus; que tienen ozono en las conducciones de aire acondicionado para evitar que puedan convertirse en instrumentos propagadores del virus y que tienen zonas para poder ubicar a personas con alto riesgo de contagio del virus.

Terrazas

En el aspecto del distanciamiento social, Yzuel explica que lo que se pedirá es que se incremente la distancia entre mesas en las terrazas, un espacio que considera «básico» para la supervivencia del sector. «Ahora mismo, hay que poner en valor estos espacios porque son espacios al aire libre donde la contaminación resulta más complicada», explica Yzuel.

Por el momento, el sector lamenta que el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo no haya dado respuesta a casi ninguna de las cuestiones que les han formulado, como las referidas a las opciones para flexibilizar los ERTE o cómo pretenden mantener el empleo durante los seis meses posteriores a los expedientes. Por eso, Yzuel pide al Ejecutivo que les escuche. «Déjennos ayudarles. Ustedes [el Gobierno] no están ungidos de la verdad absoluta. De estos locales, los que más sabemos somos nosotros y les podemos ayudar», asegura. Yzuel celebra que al menos sí se haya aceptado su sugerencia de hacer una desescalada por territorios ya que «el virus no ha afectado de igual manera a Madrid que a Andalucía o a otras regiones».

La hostelería en España está formada por más de 300.000 establecimientos que dan trabajo a 1,7 millones de personas y tiene un volumen de ventas de 123.612 millones de euros, con una aportación del 6,2% al PIB de la economía española. Específicamente, los restaurantes, bares, cafeterías y pubs emplean a 1,3 millones de personas y tiene una facturación cercana a los 94.000 millones de euros, aportando el 4,7% al PIB.