Las ITV, colapsadas por cinco millones de vehículos en espera

Las empresas concesionarios amplían hasta un 35% su plantilla para mejorar su capacidad y un 15% sus horarios. Sigue vigente la moratoria de Industria

Largas colas, listas de espera superior a 40 días y citas previas que se demoran semanas. Esta es la acuciante situación de los centros de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) por toda la geografía nacional, aunque los peor parados son los centros situados en municipios de más de 200.000 habitantes, en los que encontrar una fecha libre es una odisea. El confinamiento derivado de la pandemia del coronavirus ha provocado un tapón de más de tres meses -los que abarcan marzo, abril y mayo- en el número de conductores que debían haber llevado sus vehículos para recibir la etiqueta que acredita que pueden seguir en circulación. Por esta razón, las concesionarias han decidido dar un paso adelante. Algunas han ampliado ya sus horarios y mantienen la jornada continua para no cerrar al mediodía, y la mayoría ha decidido ampliar sus plantillas, para tener mayor capacidad de recepción de vehículos.

En este sentido, la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (Aeca-ITV) ha indicado que las estaciones de ITV han ampliado entre un 10% y un 15% sus horarios y han incrementado entre un 10% y un 35% sus plantillas para dar servicio a los cinco millones de vehículos que no han podido pasar la inspección tras declararse el estado de alarma el pasado 14 de marzo por la crisis del coronavirus. Así, estas medidas han permitido que el número de inspecciones se haya incrementado alrededor de un 21% en toda España, aunque estos datos varían dependiendo de las comunidades autónomas. En cuanto a los vehículos profesionales de transporte por carretera, el aumento de inspecciones se cifra en un 52% gracias a la prioridad que las estaciones de ITV han facilitado a los transportistas y vehículos de servicios esenciales para facilitar su circulación.

Moratoria de 45 días

El Ministerio de Industria decidió otorgar una moratoria por la que los conductores pudieran tener un periodo de gracia hasta que puedan normalizar la situación de su coche. Esta moratoria de 45 días -un mínimo 30 días más 15 días adicionales a los vehículos a los que les caducó la ITV durante el periodo de vigencia del estado de alarma- se otorgó para evitar que los conductores con ITV pendientes pudieran ser multados. Y esta moratoria se ampliaba 15 días cada semana durante el estado de alarma. Por ejemplo, los vehículos cuya ITV venció del 14 al 20 de marzo tendrán 45 días para pasar la ITV desde que se levante el estado de alarma. Mientras que un coche al que le caduca del 16 al 22 de mayo tendrá 180 días -30 días, más 10 periodos de 15 días- para pasar la ITV desde la fecha del final del estado de alarma.

Es importante recordar que para las siguientes inspecciones se tomará como referencia la fecha de validez que conste en la tarjeta ITV (fecha de vencimiento original) y no computará la prórroga por el estado de alarma. También hay que tener en cuenta que los anteriores periodos no se aplicarán a la validez de los certificados de inspección técnica periódica de los vehículos agrícolas destinados a labores en el campo, que será prorrogada hasta el 10 de noviembre de 2020.

Quejas de los transportistas

Esto ya provocó las protestas de los transportistas, que pidieron al Ministerio de Sanidad que reconsiderara y rectificara esta resolución ya que la ITV computa como base del plazo para la siguiente revisión la fecha en que había caducado la actual y no el día en que finalmente se va a realizar el examen técnico. En consecuencia, la fecha para la próxima inspección que figure en la pegatina será la del día en que debería haberse pasado la ITV si no hubiera habido estado de alarma, y no la del día en que finalmente se ha pasado, acortando su plazo de vigencia y obligando a volver a acudir a las estaciones de ITV y pagar una nueva revisión en menos tiempo del necesario, en el caso de vehículos profesionales la nueva ITV podría tener que pasarla de nuevo en apenas tres meses. Este es el caso de los camiones -ligeros y pesados- de más de 10 años de antigüedad, autobuses, taxis y ambulancias de más de cinco años de antigüedad, que deben pasar la ITV cada seis meses y para los que no se ha dictado un encaje específico.