Las pensiones se comerán el 14% del PIB

La AIReF actualiza sus previsiones a largo plazo: la esperanza de vida al nacer en 2050 será de casi 87 años, la población alcanzará los 54 millones y la tasa de paro rondará el 7%

El gasto en pensiones rondará el 14% del PIB a mediados de siglo, según las previsiones presentadas esta mañana por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). La institución estima, en su escenario central, que el gasto en pensiones se situará en el 14,2% del PIB en 2050, lo que supone un incremento de 3,3 puntos desde los niveles actuales. Este aumento implica un gasto adicional de unos 36.000 millones de euros. En enero de 2019, la AIReF estimó que esta partida aumentaría hasta el 13,2% en 2048, lo que implica un aumento de su anterior estimación. (Consulte en este enlace la previsión de escenarios de la AIReF)

La revisión contempla la incidencia de la crisis de la Covid-19 a corto plazo. No obstante, ante la situación de incertidumbre, en este escenario central se ha optado por asumir que no tendrá efectos estructurales sobre la economía española en las previsiones a largo plazo. Conforme al presentado por la presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, el factor demográfico impulsa fuertemente el crecimiento del gasto en pensiones como resultado del proceso de envejecimiento, siendo compensado parcialmente por la evolución del mercado de trabajo y de los factores institucionales, condicionados por las reformas aprobadas.

Según el escenario central, la población en España aumenta hasta los 54 millones de habitantes en 2050, mientras que la población en edad de trabajar se mantiene por encima de los 30 millones de personas. Como consecuencia, la tasa de dependencia (la población de más de 66 años dividida entre población entre 16 y 66 años) alcanza el 53% en 2050.

300.000 inmigrantes al año

Respecto a la inmigración, la AIReF estima un flujo de entradas anuales netas promedio de 330.000 personas en el periodo 2020–2050, bajo el supuesto de que se mantienen las políticas migratorias actuales. En cuanto a la fecundidad, el estudio prevé una convergencia a 1,4 hijos por mujer en 2050, lo que supone una recuperación desde los niveles históricamente bajos que se han registrado en los últimos años.

El estudio prevé mejoras continuadas en la esperanza de vida aunque a menor ritmo que en décadas pasadas, como consecuencia del impacto de la Covid-19, que reducirá esta expectativa en un año, algo no visto en las últimas décadas. En concreto, la esperanza de vida al nacer de los hombres se situaría en 2020 en 79,8 años, frente a los 80,7 años en ausencia de la Covid-19. En el caso de las mujeres, la esperanza de vida en 2020 se situaría en 85,3 años frente a los 86,1 años en ausencia de la Covid-19. En cada década reciente, menos la última, ha aumentado la esperanza de vida en unos 2 años.

Pese a todo, la AIReF estima que, pasado este impacto, se proseguirá en la ganancia pasada, lo que situará la esperanza de vida al nacer en 86,8 años en 2050.

El PIB crecerá de media un 1,4% anual

El impacto de la Covid-19 implica que la AIReF asuma como escenario central un crecimiento medio del PIB real de 1,4% en el periodo 2020–2050. La tasa de actividad crecería 2 puntos hasta 2050, reflejando una mayor participación de la población femenina y de los mayores, en consonancia con las reformas tendentes a postergar la edad de jubilación efectiva.

Paro en el 7%

Por su parte, la tasa de paro se iría reduciendo, en consonancia con la disminución de la población en edad de trabajar, hasta alcanzar en 2050 una tasa próxima al 7% de la población activa. Por otro lado, la productividad crecería de media un 0,9% al año, igual al promedio de las dos últimas décadas (2000-2019); su trayectoria asume la convergencia en 2035 al 1,1% desde los valores actuales próximos a cero.

Factor de sostenibilidad y retraso de la edad de jubilación

En el escenario central, la AIReF contempla una reducción del gasto de 2,9 puntos del PIB en 2050, y la aplicación del factor de sostenibilidad a partir de 2023, lo cual supone un ahorro de 0,9 puntos adicionales de PIB. Asimismo, la AIReF también ha simulado el impacto que tendría la profundización de las reformas de 2011 en línea con las propuestas de la Opinión de 2019. Esta profundización contendría el gasto en pensiones en 1,4 puntos del PIB, asumiendo que la edad efectiva de jubilación se retrasa 2 años sin alterar la edad legal y que el periodo de cómputo para el cálculo de la pensión aumenta de 25 a 35 años.