El Boeing 737 Max volverá a volar antes de que acabe el año en Europa

La Agencia Europea de Seguridad Aérea considera que es lo suficientemente seguro para volver a volar antes de fin de año

Boeing ya ve la luz al final del túnel para su modelo superventas 737 Max. Después de más de un año y medio en tierra, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) considera que el aparato es lo suficientemente seguro como para volver a los cielos antes de que termine el año, según ha informado la agencia Bloomberg.

Según el director de la agencia, Patrick Ky, “nuestro análisis muestra que es seguro, y el nivel de seguridad que ha alcanzado es suficiente para nosotros”. La EASA ha confirmado a Reuters que en estos momentos se encuentra analizando los últimos documentos para tramitar la Directiva de Aeronavegabilidad del Boeing 737 Max, que espera publicar en un plazo máximo de un mes para someterla entonces a consulta pública, un trámite que durará cuatro semanas. Una vez superado este proceso, publicará el permiso definitivo, lo que, de cumplirse los plazos, devolvería al 737 Max a los cielos en diciembre.

Los cerca de 400 Boeing 737 Max que tienen varias aerolíneas de todo el mundo permanecen en tierra desde marzo del año pasado, después de que dos accidentes, uno ese mismo mes en Indonesia y otro a finales de 2018 en Etiopía, le costasen la vida a 346 personas. Tras meses de investigación, el Comité de Transporte de la Cámara de Representantes de EE UU concluyó el pasado mes que una cadena de fallos compuesta por errores en su diseño, dejadez de Boeing para corregirlos pese a conocerlos y falta de supervisión de los reguladores estatales desembocó en los accidentes. En ambos siniestros, el software de estabilización automática (MCAS) con el que está equipado el avión y que baja su morro de forma automática en caso de un ascenso pronunciado para evitar que entrara en pérdida falló y precipitó a los aviones contra el suelo cuando no debía. El problema, abundó el Comité de Transportes, se agravó por el hecho de que los pilotos no habían recibido suficiente formación para reaccionar ante este imprevisto.

Boeing trabaja ahora en el desarrollo de un tercer sensor para el MCAS que no verá la luz hasta dentro de 20 o 24 meses y que, según la EASA, dará todavía mayor seguridad al aparato. En cualquier caso, se trata de una modificación que no llegará hasta que el fabricante lance una nueva versión del aparato, el 737 Max 10, en 2022; pero que también montarán todos los aviones que ahora tienen las aerolíneas.