El poder femenino en el Banco de España

Más del 50% de su plantilla está formada por mujeres, entre ellas, la subgobernadora, Margarita Delgado, y dos directoras generales, Mercedes Olano y Concepción Jiménez, lo que convierte a la institución en el banco central más igualitario del mundo

Margarita Delgado, subgobernadora. Es la primera mujer e inspectora en ocupar este puestoDaniel SantamariaBdE

Una subgobernadora, dos directoras generales, ocho mujeres en el Consejo de Gobierno –sobre un total de 17– y más de la mitad de la plantilla femenina. Esa composición ha llevado al Banco de España a ocupar el primer puesto en igualdad de género entre los bancos centrales del mundo, con una puntuación de 91,67 sobre 100, según el Gender Balance Index 2020 del centro de estudios Official Monetary and Financial Institutions Forum (OMFIF).

Este dato lo revelaba recientemente la propia subgobernadora, Margarita Delgado. Durante unas jornadas organizadas por la Federación Asturiana Empresarial sobre «Diversidad y Empresa», Delgado expuso que la proporción de mujeres en la plantilla total del Banco ha aumentado en más de nueve puntos porcentuales, pasando del 40,5% en 2011 hasta el 50,23% en 2019. Todo un hito, ya que, por primera vez en la historia de la institución, su plantilla –que, a 31 de diciembre, ascendía a 3.331 personas– está conformada mayoritariamente por féminas.

Banco de EspañaT. Nieto

Al contrario de lo que se pueda pensar, este proceso de integración de la mujer en el Banco de España se ha producido de manera natural, sin ningún tipo de política explícita, y sin que exista una discriminación positiva ni cuotas. Sencillamente, tiene que ver con el hecho de que las mujeres obtienen mejores resultados en los procesos de selección de acceso al organismo.

«Como muchos de ustedes saben, soy inspectora de entidades de crédito. Cuando me incorporé a la plantilla del Banco hace ya unos cuantos años, la inspección era un área eminentemente masculina. Esto ha cambiado radicalmente. En las últimas promociones de Inspección, hay mayoría de mujeres admitidas a las oposiciones (54%), y esta mayoría no solo se confirma, sino que se acentúa tras pasar por las pruebas de selección (61% de aprobadas frente al 39% de los hombres)», explicó.

Subgobernadora inspectora

Aunque el cargo de gobernador lo sigue ostentando un hombre, Pablo Hernández de Cos, es ya una realidad el protagonismo de las mujeres en el Banco de España en todos sus niveles, empezando por la propia subgobernadora.

Para Margarita Delgado (Madrid, 1963), ocupar este puesto en el banco central español es mucho más que un nombramiento. Para una mujer cuya carrera siempre ha estado vinculada a la inspección (ingresó en el Banco de España en 1989 como técnico de supervisión y dos años más tarde aprobó la oposición de inspector de entidades de crédito), ser designada «número dos» de la institución, sin tener, además, ningún tipo de afiliaciones políticas, es toda una muestra de orgullo y de reconocimiento a una carrera marcada por el tesón y el trabajo duro. De hecho, no es solo la primera mujer en la historia del Banco de España en ocupar el puesto de subgobernadora, sino también es el primer inspector en hacerlo.

Siendo como era ya una profesional muy respetada en el ámbito financiero y con fama de resolutiva, Ramón Quintana no dudó en animarla a que fuera con él a Fráncfort cuando fue nombrado director de Supervisión del Banco Central Europeo (BCE) en 2014.

Delgado hizo entonces las maletas y se trasladó con su marido y sus dos hijas a Alemania, donde ocupó la Dirección General Adjunta de Supervisión Microprudencial I en el Mecanismo Único de Supervisión (MUS). Desde ese puesto, se encargó del control directo de los mayores bancos de la zona del euro.

En 2018, el actual gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, la propuso ante el presidente del Gobierno para el cargo de subgobernadora, completando así el giro renovador que se le pretendía dar a la institución. Cuando recibió la noticia y, pese a tener una carrera prometedora en el BCE, no lo dudó, y regresó a España, aunque dejando en Alemania a sus dos hijas, donde prosiguieron sus estudios, y unos nada despreciables emolumentos.

Quienes han tratado con ella destacan que es una mujer muy preparada y muy exigente consigo misma, pero humilde y cercana en las formas. No es nada ostentosa. Acostumbra a conversar amablemente y a tratar por igual a todos sus compañeros independiente de su posición o rango en la institución.

Muy amiga de sus amigos, sigue manteniendo el mismo círculo íntimo de relaciones que cuando ingresó en el Banco de España. Incluso, durante el tiempo que estuvo destinada en Fráncfort, no perdió en ningún momento el contacto con ellos.

Sus jornadas laborales son maratonianas y, en muchas ocasiones, se extienden hasta altas horas de la noche, incluso durante el Estado de Alarma, en que todo el personal estuvo «teletrabajando». También es aficionada al deporte. Practica pádel, y suele pasar sus días de vacaciones de Navidad esquiando.

Pablo Hernández de Cos es la cabeza visible del Banco de España, y el que ejerce las labores de representación con las altas instituciones del Estado, pero es Margarita Delgado, como subgobernadora, la que asume unas competencias más técnicas. Delgado, muy preocupada por todos los asuntos que conciernen a la entidad y a sus empleados, tiene entre sus prioridades el modernizar la organización para hacerla más eficiente y trasversal en los próximos años.

Al estar presente en los órganos rectores de la institución, es ella la que lleva de forma directa la relación con el BCE, organismo que, por otro lado, conoce a la perfección. Participa en su Consejo de Supervisión, encargado de adoptar decisiones en esta materia, muchas de las cuales afectan directamente a las entidades españolas. Además, como subgobernadora, asiste a las reuniones del Consejo de Supervisión del MUS. Ejerce, asimismo, como presidenta del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), es vicepresidenta primera del FROB, miembro del consejo de supervisión del BCE, y consejera neta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Directora de Supervisión

Delgado es solo el ejemplo más claro del poder femenino en el Banco de España, pero, ni mucho menos, el único. De las siete direcciones generales, dos, las de Supervisión y Efectivo y Surcursales, están bajo la responsabilidad última de mujeres.

Mercedes Olano está al frente de Supervisión. Ella es la que tiene relación directa con las entidades financieras de nuestro país, y la que examina y valora su situación y actuación. Desde su departamento, se encarga, entre otras cosas, de analizar las operaciones de compra de entidades y venta de carteras desde el punto de vista de la solvencia. También realiza el análisis de la información disponible y las visitas de inspección. En su responsabilidad, además, está la revisión de los modelos internos de capital regulatorio, así como la supervisión de los riesgo tecnológico y estructurales de balance. Su departamento también formula las propuestas necesarias para la adopción de medidas preventivas, disciplinarias o cautelares respecto a las distintas entidades.

Nacida en Madrid en 1962, es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid e ingresó en el Banco de España en el año 1987 como técnico en la Dirección General de Inspección. Es conocida en la por estar muy involucrada en los problemas de la institución y por su implicación en cada una de las competencias que tienen asignadas. Además, destacan que es una mujer muy culta, a la que le encanta leer.

Directora de Efectivo y Sucursales

Concepción Jiménez es la directora de Efectivo y Sucursales. Esta dirección general se ocupa de la emisión de billetes en euros y la puesta en circulación de monedas metálicas, así como de las tareas relativas a su retirada, canje, custodia y recirculación en coordinación con el Eurosistema y la Comisión Europea. También se encarga de la detección y análisis de billetes y monedas falsas, así como de dirigir la red de sucursales del Banco de España. Nacida en Madrid en 1957, es licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid. En 1980, se incorporó a la institución como técnico.

El Consejo de Gobierno del Banco de España, que aprueba las directrices de la entidad, está formado, además de por el gobernador, la subgobernadora y el secretario general del Tesoro, Carlos San Basilio, por seis consejeros, de los que cuatro son mujeres: Carmen Alonso, Paz Andrés, Núria Mas y Soledad Núñez. A ellas se une Ana María Martínez-Pina que, como vicepresidenta de la CNMV, también ocupa un sillón, y las dos directoras generales, que también asisten la Comisión Ejecutiva, aunque no tienen voto. De esta forma, la entidad también alcanza prácticamente la paridad en el órgano decisorio, ya que de los 17 miembros que lo conforman, ocho son mujeres.

Quizá la más conocida sea Soledad Núñez, ya que fue directora general del Tesoro y Política Financiera durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Por su parte, Paz de Andrés es catedrática de Derecho Internacional Público en la Universidad de Oviedo, ha sido juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Carmen Alonso también es catedrática de Derecho y, en 2017, renovó por un segundo mandato de seis años. Mientras, la economista Núria Mas representaría en el consejo lo que en política se conoce como la «cuota catalana».

Todas ellas son la evidencia de hasta dónde ha llegado, y puede llegar, el poder femenino no sólo en el Banco de España, sino también en las instituciones.

Ferviente defensora de la igualdad de género
¿Qué habría que hacer para alcanzar la paridad de género en el próximo decenio y no en los próximos dos siglos? La subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, cree que «gran parte de la brecha se va cerrando de modo progresivo y natural, pues cada vez se incorporan al mercado laboral mujeres mejor preparadas que tienen más posibilidades de alcanzar puestos directivos, pero sin duda debemos potenciar también las iniciativas institucionales. Contar con la participación activa de las empresas y las organizaciones empresariales, y por supuesto con los hombres para que defiendan la igualdad».