¿Cómo identificar una cláusulas abusivas en un contrato?

Las cláusulas abusivas en un contrato que causen al consumidor o al usuario son ilegales por ley

Una persona firma un contrato
Una persona firma un contratoLa Razón

Cuando vayamos a firmar cualquier tipo de contrato, es importante leerlo con detalle de principio a fin para evitar cláusulas abusivas incluidas en el mismo.

La Ley de General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios define una cláusula abusiva como “todas aquellas estipulaciones no negociadas individualmente y todas aquéllas prácticas no consentidas expresamente que, en contra de las exigencias de la buena fe causen, en perjuicio del consumidor y usuario, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes que se deriven del contrato”.

A esto, el texto legal añade que “el hecho de que ciertos elementos de una cláusula o que una cláusula aislada se hayan negociado individualmente no excluirá la aplicación de las normas sobre cláusulas abusivas al resto del contrato”.

¿Qué se considera como cláusula abusiva?

El texto afirma que las cláusulas abusivas son aquellas que vinculan el contrato a la voluntad del empresario, limitan los derechos del consumidor y usuario, determinan la falta de reciprocidad en el contrato, impongan al consumidor y usuario garantías desproporcionadas o le impongan indebidamente la carga de la prueba, resulten desproporcionadas en relación con el perfeccionamiento y ejecución del contrato o contravengan las reglas sobre competencia y derecho aplicable.

Por lo tanto, el carácter abusivo de una cláusula “se apreciará teniendo en cuenta la naturaleza de los bienes o servicios objeto del contrato y considerando todas las circunstancias concurrentes en el momento de su celebración, así como todas las demás cláusulas del contrato o de otro del que éste dependa.

Para que un contrato tenga plenas garantías, las condiciones generales deben estar escritas de forma clara, concreta y sencilla, ser accesibles y legibles (por lo que no podrán remitir a textos o documentos que no se entreguen al consumidor antes o junto a la firma del contrato) el tamaño de la letra del contrato no puede ser inferior al milímetro y medio y cumplir con los principios de buena fe y equilibrio entre los derechos y obligaciones de las partes.

¿Cómo reclamar?

Si considera que existe alguna clausula abusivas en alguno de sus contratos, puede interponer una denuncia ante los tribunales de justicia, que valorarán si esta incumple o no la normativa. De este modo, podrán decretar la nulidad de la cláusula y se considerará como no puesta.

Otra opción es poner una reclamación ante las autoridades de consumo, que no pueden declarar la nulidad pero sí abrir un expediente o sancionar.