Escrivá impondrá una penalización del 16% para todos los que se jubilen dos años antes

El ministro de Seguridad Social quiere acabar con las excepcionalidades y las reducciones que se realizan ahora. Una pensión media perdería 164 euros al mes

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Miraciones, José Luis Escrivá
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Miraciones, José Luis EscriváChema MoyaEFE

Vamos a rehacer el sistema de penalización de la jubilación anticipada y lo vamos a hacer para que genuinamente refleje más la idea de que si alguien se quiere jubilar dos años antes, pues realmente lo que tenga sea una penalización permanente en su pensión del 16%, que es lo que la norma original tenía en la cabeza”.

Así de contundente se mostró el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, que se mantiene en sus trece que alargar la vida laboral de los trabajadores, para lo que va a imponer un férreo sistema de control para penalizar al máximo a aquellos que pretendan jubilarse antes de tiempo. Por ello, aunque le parece “suficiente” la penalización del 8% anual -es decir, un 16% en dos anualidades- para quien se jubila dos años antes, quiere garantizar que esta rebaja de la cuantía de la pensión se cumpla en la totalidad de los casos -o al menos reducir al mínimo las excepcionalidades- y acabar con lo que cree que es “un fallo del sistema actual”, ya que ahora mismo algunos de estos prejubilados -sobre todo los que tienen sueldos más altos- tienen opción de rebajar sustancialmente las penalizaciones.

Eso significaría que, si un trabajador se jubila dos años antes de la edad legal, con una pensión de jubilación media, situada en 1.028,19 euros mensuales desde el 1 de enero, se le aplicaría una penalización del 8% anual, lo que dejaría el cómputo final de la pensión en 863,67 euros, una pérdida total de 164 euros mensuales, 82 euros al mes. En el caso de la pensión máxima, que es de 2.707 euros en 2021, la pérdida sería de 433 euros, al quedarse en 2.273,88 euros mensuales.

Durante la presentación del primer libro blanco del talento senior de Adecco y la fundación Seres, Escrivá ha insistido en que en España hay un “exceso de jubilaciones anticipadas” y que es necesario terminar con ello rehaciendo el sistema para que “refleje más” que si alguien se quiere jubilar, por ejemplo dos años antes, va a tener una penalización permanente y sin posibilidad de reducción de su pensión del 16%. “Es lo que la norma original había diseñado y nos parece suficiente, pero es que en la práctica termina siendo un 4% para la mayoría de los casos”, o incluso menos.

También ha señalado que se quieren publicitar más las ventajas de la jubilación demorada o parcial y cambiar la jubilación anticipada forzosa de los convenios colectivos. En este sentido, señaló que “estamos discutiendo instrumentos que acomoden alguna de las consideraciones que desde el ámbito empresarial se nos está haciendo, esto es algo que tenemos que eliminar”.

En reiteradas ocasiones, el titular de Seguridad Social ha dejado claro que España tiene un sistema de jubilaciones anticipadas voluntarias “mal diseñado”, ya que los trabajadores con rentas altas, que son los que más se jubilan de manera temprana, apenas sufren una penalización del 2% por cada año que adelantan su retiro, mientras que los que tienen salarios y bases reguladoras más bajas se ven penalizados con un 8% anual, que es lo que fija la norma. “La opción que se da tiene unos coeficientes desincentivadores no lo suficientemente desincentivadores”, ha añadido.

Por otro lado, ha apuntado que se tienen que ver si se pueden generar mejores incentivos que los actuales para que los trabajadores puedan extender su edad de jubilación cuando así lo deseen. De hecho, ha afirmado que, una vez se cambien las opciones actuales, se harán campañas de difusión. Además, también se quiere modificar el artículo del Estatuto de los Trabajadores que permite que en la negociación colectiva, empresas y representantes sindicales puedan acordar obligar a los trabajadores a jubilarse. “Es una anomalía que existe. Queremos propiciar la jubilación demorada. No podemos tener una cláusula que fuerce a una persona a jubilarse a una determinada edad”, ha añadido Escrivá.

El ministro ha recordado que España va a perder 7 millones de personas en su mercado laboral en las próximas tres décadas y que, con esos números, “es imposible mantener el estado del bienestar”. Junto a esto, ha cifrado, se van a necesitar entre 5 y 7 millones de inmigrantes para sostener esa población en edad de trabajar. “Tenemos que contar con todo el talento senior”. Por ello, quiere publicitar más las ventajas de la jubilación demorada o parcial y cambiar la jubilación anticipada forzosa de los convenios colectivos.