Lufthansa pierde 6.725 millones de euros en 2020 por la pandemia

Por el contrario, en 2019, la empresa registró un beneficio de 1.213 millones de euros

Aviones de Lufthansa aparcados en el aeropuerto de Fráncfort
Aviones de Lufthansa aparcados en el aeropuerto de FráncfortKai PfaffenbachREUTERS

El varapalo que el coronavirus ha asestado al turismo ha sido enorme. Si hace unas semanas Airbus era noticia por el impacto que la pandemia ha tenido en sus arcas (pérdidas de 1.133 millones de euros), hoy lo es Lufthansa. La compañía aérea alemana cosechó en 2020 unas pérdidas netas de 6.725 millones de euros.

Estos datos contrastan con la cifra cuajada en el ejercicio anterior: en 2019, la empresa registró un beneficio de 1.213 millones de euros. Las restricciones de los vuelos para frenar el avance de la pandemia han sido claves para obtener unas cifras tan negativas.

Lufthansa aclaró, además, que la pérdida operativa (gastos operativos mayor que ingresos. No se incluyen gastos extraordinarios o fuera de la actividad empresarial, como el patrimonio) ascendió a 7.353 millones de euros. En 2019, obtuvo, en este indicador, una cifra positiva de 1.857 millones de euros.

En total, la facturación de la empresa el año 2020 ascendió a 13.589 millones de euros, lo que se traduce en un decrecimiento del 63% con respecto al 2019.

Desde la compañía, el consejero delegado, Carsten Spohr, dijo al presentar las cifras que “el año pasado fue el más difícil en la historia de nuestra empresa, para nuestros clientes, empleados y accionistas”. Y continuó: ”Las limitaciones a los viajes y las cuarentenas llevaron a un desplome único de la demanda del tráfico aéreo”.

En esta misma línea, el ejecutivo valora que “las pruebas digitales de vacunaciones y de test reconocidos internacionalmente deben sustituir a las prohibiciones de viajes y las cuarentenas para que los ciudadanos puedan visitar a las familias y a los amigos, reunirse con socios o conocer otros países y culturas”.

Ayudas gubernamentales

Ya en mayo del año pasado, cuando las restricciones se suavizaron, Lufthansa, que veía un agujero en sus arcas, recibió ayudas del gobierno de Alemania por valor de 9.000 millones de euros en forma de medidas de estabilización y créditos. Asimismo, el Estado se hizo con una participación del 20%.

De esta cifra, 3.000 millones fueron destinados en forma de crédito procedentes de las arcas estatales con un interés entre el 4% y el 5%. El resto de la financiación se compuso de un empréstito convertible y una participación indirecta.

En cambio, el Estado se convirtió en el mayor accionista de la aerolínea al ostentar el 20% de las participaciones, cifra que puede ascender a un 25% en caso de que fuera necesario esquivar una absorción por parte de otra empresa.

El grupo Lufthansa presentaba a finales de diciembre una liquidez por valor de unos 10.600 millones de euros. La compañía, que quemó 28.000 empleos durante 2020, ya ha devuelto 1.000 millones de euros de la inyección gubernamental recibida.

Así, según Carsten Spohr, esta crisis acelerará el proceso de transformación de la empresa y estima que este año será de ajuste y de modernización en el que también tendrá pérdidas operativas, pero menores que en 2020.