La industria, con el futuro en el aire por la falta de personal cualificado

Entre los motivos están la escasez de plazas de Formación Profesional, su desprestigio y su falta de adecuación a las necesidades empresariales. El 41,3% de las ofertas de trabajo piden FP

En menos de 10 años, las exportaciones españolas se han incrementado 12 puntos
En menos de 10 años, las exportaciones españolas se han incrementado 12 puntosALBERT GEAREUTERS

La industria vive tiempos de escasez. En un contexto de crisis económica donde cientos de candidatos luchan por un solo puesto, el sector industrial vive en el mundo al revés: hay demanda pero no hay personal técnico cualificado. Mecánicos navales, frigoristas, yeseros, soldadores, torneros o fresadores son algunos de los puestos afectados por esta problemática. La falta de una formación adecuada a la realidad del mercado laboral, las condiciones poco atractivas de algunos puestos y la mala reputación de la Formación Profesional (FP) durante los últimos años están detrás de la sequía.

El futuro de algunas ramas industriales pende de un hilo por la falta de empleados con Formación Profesional. Pese a ser la formación más demandada de España –en el 41,3% de ofertas de empleo y sobre todo en perfiles técnicos–, hasta el 60% de las vacantes se quedan sin cubrir en algunos de estos puestos, según un informe de Adecco. «Todas esas familias ‘de mono azul’ están siendo muy demandadas por las empresas, pero muy poco pedidas por los alumnos porque tienen ese estigma que siempre ha tenido la FP: que es un trabajo más duro o poco glamuroso», explica el presidente de la Asociación de Centros de Formación Profesional FPEmpresa, Luis García.

La patronal de la siderurgia (Unesid) defiende que, en su caso esa escasez es apenas notoria, pero que es más probable que estos problemas se estén dando en sectores que han tenido más dificultades para cambiar de imagen. «La industria siderúrgica tiene una buena posición local en cuanto a condiciones laborales muy satisfactorias para los estudiantes. Nuestro salario medio ronda los 43.000 euros, pero hay otras familias industriales donde los estudiantes están decayendo frente a otras décadas», explica Gema Palazón, directora de Organización y Recursos Humanos de Unesid.

Sin apoyo del Estado

«Hay que cambiar la imagen del sector industrial, en cuanto a que son trabajos de condiciones complicadas o que no apuestan por la conciliación para atraer talento en general y a mujeres», argumenta. Un ejemplo muy evidente es el de las Ocupaciones de Difícil Cobertura, en su mayoría relacionadas con el sector naval. Frigoristas, maquinistas o mecánicos navales son algunas de ellas, cuyos principales inconvenientes son tener que pasar varios meses en el mar y con largas temporadas sin trabajo.

“Se trata de trabajos de alto nivel de cualificación muy exclusivos. Es decir, no es lo mismo un soldador naval que uno de automoción, lo mismo pasa con los caldereros, tuberos, electricistas y carpinteros”, explica Sergio Gálvez, presidente del comité de empresa de Hijos de J. Barreras, astillero de Vigo (Galicia). Estos trabajadores tienen una FP genérica y luego se especializan siendo aprendices. La dificultad para encontrar personal cualificado se debe a esto y a la falta de continuidad en el sector, cuenta Gálvez. “Desde el Estado no se ha apostado por que seamos un sector estratégico, esto hace que no haya FP especializadas y ante las largas temporadas de valles sin trabajo los empleados cualificados opten por irse a otros sectores”.

El ‘virus’ se extiende a la universidad

«Esta escasez de talento es acuciante en perfiles de FP aunque también en titulaciones universitarias. Los grados no se adecúan a la demanda de las empresas y cuando una persona termina la carrera le faltan muchas horas de vuelo», explica Antonio López, director del Canal Onsite de Adecco. En este sentido, el Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Cataluña (COEAC) ha denunciado que se encuentra en una situación crítica. COEAC ha alertado de que la falta de ingenieros agrónomos en España está poniendo en riesgo el avance en concepto de economía sostenible y bioeconomía circular. Y es que cada año finalizan el master habilitante para ejercer la profesión de ingeniero/a agrónomo/a un máximo de 20 estudiantes en toda Cataluña, mientras que dicho Colegio Profesional recibe más de 150 ofertas de empleo, una situación que se puede hacer extensiva al resto del país.

La escasez de mujeres que apuestan por estos trabajos también es determinante. «Detectamos poca presencia femenina en la Formación Profesional del sector industrial», alerta Gema Palazón, por ello pide a la Administración Pública que ayude a fomentar su inclusión y destaca que la industria ya no es lo que era hace décadas. «Hay empleo de calidad que no está ligado al trabajo duro como era antiguamente. Ahora puedes perfectamente desarrollar tu trabajo como operario con un iPad o un ordenador», subraya.

Lola Santillana, secretaria de Empleo y Cualificación de Comisiones Obreras, señala a la formación como la raíz del problema de la falta de profesionales cualificados en ciertas ramas industriales. «Comisiones Obreras ya viene denunciando la falta de diversificación. Ni la universidad ni la Formación Profesional se han adaptado a lo que se requiere en las empresas, sobre todo debido a la falta de presupuesto para que haya más especialidades. Esto viene desde el año 2012, cuando se produjo un recorte brutal de recursos humanos y de plazas en la FP». En definitiva, la formación no se adapta a la realidad laboral».

Necesidad de colaboración público-privada

El director del Canal Onsite de Adecco declara a LA RAZÓN que la escasez de talento en el ámbito industrial se sustenta sobre cuatro pilares: la falta de plazas de FP, una oferta educativa desactualizada y poco competitiva, y la falta de relevo generacional, que está llevando a la desaparición de oficios como el de cosedor en la industria textil, deshuesador y operarios de conserveras en la industria alimentaria.

«Durante años se ha puesto el foco en la universidad y no se le ha dado tanta importancia a la Formación Profesional tan necesaria», añade Gema Palazón en este sentido. «Es muy necesaria la colaboración público-privada para anticiparnos a las necesidades del sector y que los planes de estudio sean capaces de ofrecer la formación que necesita el mercado laboral, ya que a veces esa formación no tiene salidas al no ser acorde a lo que necesitan las empresas», concluye la directora de Organización y Recursos Humanos de Unesid.

La formación exigida, los horarios, el salario y el desgaste físico también son factores determinantes para que los estudiantes se decanten o no por la formación en ramas industriales. «Si no se cubren ciertos puestos hay que analizar sus condiciones laborales y salariales», apunta Lola Santillana. «Lo que estamos viendo es cómo se están cerrando las empresas industriales del norte de España y Cataluña. Se las están llevando a otros países porque aquí se les requiere a las empresas unas condiciones laborales que no quieren dar. Esto provoca que los estudiantes no tengan expectativas de tener un empleo en estos sectores», denuncian desde Comisiones Obreras.

FP FOTO: T. Nieto