La pensiones se llevan ya 5.000 millones de más por la subida de precios

La inflación sube más de lo estimado y provocará una desviación presupuestaria

Pensionistas paseando y haciendo deporte por el Retiro
Pensionistas paseando y haciendo deporte por el Retiro FOTO: Cristina Bejarano La Razón

Los «Presupuestos más sociales de la historia» –en palabras de Gobierno– empiezan a hacer aguas antes incluso de haberse aprobado, y no precisamente por falta de acuerdo parlamentario –que también–. Más bien por el descuadre en las cuentas que está provocando del despegue de los precios, que están elevando la inflación por encima de las previsiones. Esta desviación pesará en las nuevas predicciones macroeconómicas que el Gobierno tendrá que ajustar casi con toda seguridad antes de final de año, pero sobre todo en partidas directamente relacionadas con el índice de precios al consumo, como las pensiones.

Según consta en las Cuentas Públicas presentadas por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para el próximo ejercicio se prevé un incremento del gasto por este concepto del 4,8%, hasta alcanzar los 171.165 millones de euros. Este cálculo está basado en una revalorización estándar del 3% para las pensiones mínimas y no contributivas y de un incremento ligado al IPC para el conjunto de esta prestación, ya que el Ejecutivo da por confirmado que se aprobará la reforma de pensiones pactada con los agentes sociales –aún en tramitación en el Parlamento–, que ligará las pensiones contributivas al IPC de los 12 meses previos al mes de noviembre de este año.

Pero si el alza de los precios continúa elevando la inflación, que cerró ayer en el 5,5% el mes de octubre –en el avance presentado por el INE–, el Ejecutivo tendrá que volver a valorar si continúa con la misma hipótesis de que el alza acabará el año por debajo del 2,5%. De momento, ese incremento supone ya 3.200 millones de euros que sumar a la factura, a la que si se añade la famosa «paguilla» de compensación por la desviación del IPC sobre la subida del 0,9% en 2021 –que deberá apuntar en el déficit general–, se tendrían que abonar otros 2.000 millones más en el mes de enero de 2022. Esto significa que la revalorización de las pensiones contributivas se situaría ya en el entorno del 3,7%, es decir unos 5.000 millones, siempre y cuando los índices inflacionarios no siguieran su escalada imparable. Fuentes gubernamentales no descartan que esta desviación supere ese 3,7%, y que incluso pueda superar el 4%.

Pero Hacienda deberá apuntar este mismo año otras desviaciones sobre los cálculos preliminares. El propio director general de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, ha admitido errores en el cálculo de las tasas Google y Tobin y que las estimaciones «fueron excesivas». Así, las arcas públicas ingresaron en la primera mitad del año 92 millones de la primera liquidación de la tasa Google, apenas el 9,5% respecto a los 968 millones de recaudación previstos. Por la tasa Tobin, un total de 185 millones hasta agosto solo el 21,7% de lo esperado.