Jubilación anticipada voluntaria: ¿qué es mejor para su bolsillo, jubilarse antes de que acabe 2021 o esperar a 2022?

La reforma de los coeficientes reductores para el retiro anticipado entrará en vigor en menos de un mes. Estos pasarán a ser mensuales frente al cálculo trimestral actual y se aplicarán directamente sobre la pensión y no en la base reguladora como hasta ahora

Un hombre toma notas junto a su ordenador desde su domicilio
Un hombre toma notas junto a su ordenador desde su domicilio FOTO: Emilio Naranjo EFE

El primer paquete de medidas para reformar el sistema de pensiones entrará en vigor en apenas un mes y contempla cambios en los coeficientes reductores que disminuyen la pensión para los que se retiran antes de la edad legal de jubilación. Ante su inminente aplicación, muchos trabajadores que acaban de alcanzar la cotización suficiente para jubilarse a los 63 años de forma voluntaria pueden plantarse si es más conveniente retirarse antes de que acabe el 2021 o esperar a 2022. BBVA Mi Jubilación resuelve esta duda con un ejemplo práctico.

Cambios que implica la reforma

La primera parte de la reforma de las pensiones incluye una modificación de los coeficientes reductores por anticipo de la edad de jubilación, que pasan a ser mensuales en lugar de trimestrales. Este cambio supondría una ventaja en muchos casos, porque los coeficientes trimestrales penalizaban a aquellos que se jubilaban justo antes de la finalización de cada trimestre.

En segundo lugar, los coeficientes varían. Los nuevos coeficientes son más beneficiosos que los vigentes hasta 2021 en todos los casos, salvo para aquellos que se jubilen con el máximo anticipo posible (24 y 23 meses) y los que se jubilan con tres meses o menos de anticipación. Estos porcentajes, en el caso de las jubilaciones anticipadas voluntarias, irán desde un máximo del 21% a un mínimo del 2,81%. En este enlace puede encontrar los porcentajes de penalización en función de cuántos meses decida adelantar la jubilación y según el tiempo que haya cotizado.

Otra novedad es que los coeficientes reductores ya no se aplicarán sobre la base reguladora, sino directamente sobre la pensión teórica que se haya calculado (antes de aplicar los coeficientes por anticipación de la jubilación) aplicando a la base reguladora un porcentaje en función del número de años cotizados (entre un 50% para el caso de haber cotizado el mínimo requerido de 15 años, y un 100%, que en 2021 y 2022 se aplica en caso de haber cotizado 36 años o más).

BBVA explica que “aplicar el coeficiente reductor sobre la pensión, y no sobre la base reguladora, no tendrá impacto para la mayoría de personas, salvo para aquellas cuya pensión teórica antes de aplicar los coeficientes sea superior a la pensión máxima (que en 2021 son 37.904 euros)”. No obstante, en esos casos, los coeficientes reductores se aplicarán de manera gradual, en un plazo de 10 años a contar desde el 1 de enero de 2024 . Por lo tanto, no tendrá tanto impacto para quien se jubile anticipadamente en los primeros años a partir de 2022.

Con la aplicación de estos cambios a la vuelta de la esquina, BBVA ha calculado si sería más beneficioso jubilarse de manera anticipada en 2021 o esperar a 2022 para el siguiente ejemplo: una trabajadora que ha cumplido 63 años el 1 de diciembre de 2021 y acredita 42 años cotizados. Al haber superado la cotización necesaria para jubilarse con 65 años (37 años y 3 meses en 2021, y 37 años y 6 meses en 2022), podrá retirarse anticipadamente a partir de los 63 años que acaba de cumplir, dos años antes. Para este ejemplo, su salario es de 23.000 euros anuales y su base reguladora y pensión teórica asciende a unos 20.565 euros en 2021, cuantía que se mantendría en 2022.

Ahora llega el momento de calcular si le resultaría más conveniente para su bolsillo jubilarse este mismo mes de diciembre, antes de que acabe el año, o esperar a los primeros meses de 2022.

Jubilarse en diciembre de 2021

En el caso de jubilarse en diciembre de este año, aún se le aplicarían los actuales coeficientes trimestrales. Al retirarse 24 meses antes de la edad de jubilación ordinaria (2 años antes), a su base reguladora se le aplica un coeficiente reductor del 14%, lo que supone perder 2.879,10 euros mensuales. El importe anual de su pensión en este caso sería de 17.686 euros.

En enero de 2022

Si espera a enero de 2022, le afectarán los nuevos coeficientes mensuales, que se le aplicarán directamente sobre la cuantía de su pensión. Al causar la baja ese mes, la empleada del ejemplo estaría adelantando su jubilación 23 meses y habría cotizado 42 años y un mes. El porcentaje de penalización total por adelantar 23 meses la jubilación sería un 15%. Por lo tanto, el primer año perdería 3.084,80 euros y su jubilación anual se reduciría a 17.480,30 euros.

En marzo o mayo de 2022

Si sigue esperando un poco más y retrasa su jubilación anticipada a marzo de 2022 (21 meses antes), habrá cotizado 42 años y tres meses y se le aplicará un coeficiente reductor del 11,43%, lo que reduciría su pensión anual en 2.350,60 euros y, por lo tanto, cobraría 18.214,40 euros. En caso de retrasar su retiro seis meses, hasta mayo de 2022 (19 meses antes de cumplir la edad ordinaria de jubilación), el coeficiente reductor será aplicable será del 8,89%. En este caso, la trabajadora perdería 1.828,20 euros anuales y su jubilación se quedaría en 18.736,80 euros, es decir, más de 1.000 euros anuales por encima de lo que cobraría si se jubilase en diciembre de este año.

Teniendo en mente este cálculos, si dudaba entre jubilarse antes de que acabe 2021 o hacerlo en 2022, retirarse en enero del año que viene es peor que hacerlo este mes de diciembre, ya que los nuevos coeficientes reductores le penalizarán más que si se jubila en 2021, antes de la eliminación de los actuales coeficientes trimestrales. Sin embargo, si decide esperar unos meses, mayo, abril y marzo de 2022 serían fechas más optimas para jubilarse.