Nuevo varapalo al crecimiento del Gobierno: Funcas lo rebaja otras cuatro décimas, al 5,6% en 2022

Funcas afirma que no se recuperará el PIB precrisis hasta el primer trimestre de 2023. España seguirá siendo junto a Grecia líder del paro en Europa, con un 14% de tasa de paro pese a la mejora del empleo

No mejoran las previsiones económicas. La economía española crecerá un 5,6% del PIB en 2022, cuatro décimas inferior al estimado en la previsión anterior de la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas), que también ha decidido mantener sin cambios su estimación final de 2021 en el 5,1% -por debajo del que se esperaba al inicio del año, más próximo al 6%, a la espera de conocer el dato oficial y claramente determinado por factores como la variante ómicron, una ejecución de los fondos europeos “inferior” a lo que se pretendía y una recuperación del consumo también más débil-, y proyecta una subida del 3,5% para 2023. Así se refleja en su informe “Previsiones económicas para España 2021-2023″, en el que concreta que el crecimiento previsto para 2022 se deberá al rebote de la demanda interna, que aportará 5,2 puntos, mientras que el sector exterior sumará apenas sumará 0,4 y pronostica que el país no recuperará los niveles del PIB previos a la pandemia hasta el primer trimestre del próximo ejercicio.

Su previsión de que el PIB subirá un 5,6% al cierre de 2022 se basa en que la demanda interna volverá a ser el catalizador del crecimiento, con un claro tirón de la inversión en construcción y en bienes de equipo, así como el incremento de renta disponible aportado por la creación de empleo, que debería compensar la pérdida de poder adquisitivo de los salarios por la inflación. Gracias a ello pronostica que el consumo de las familias aumentará por la liberación del ahorro acumulado en la crisis y este incremento de renta disponible aportado por los trabajadores incorporados al mercado laboral.

Precisamente, la recuperación del mercado laboral sigue su curso, aunque tendrá un menor impacto que en 2021 por la desaparición de los efectos de reapertura de actividad. De este modo, prevé la creación de 850.000 puestos de trabajo en equivalente a tiempo completo durante los próximos dos años, menos de lo estimado para el pasado ejercicio. La mejora del empleo se reflejará en la tasa de paro, que bajaría del 15% al 14% en 2022 (tres décimas menos de lo que calculaba anteriormente) y 13% a finales de 2023, aunque seguirá siendo, junto con Grecia, la más alta de Europa.

Además, Funcas espera que la recuperación del turismo dé un paso más este año y debería generar ya en 2022 el 80% de los ingresos que producía antes de la pandemia, que se elevará un 10% -hasta el 90 %- en 2023. Tampoco se olvida el informe de la aportación que tendrá la llegada de los fondos europeos Next Generation EU, que sumarán un gasto total próximo a los 24.000 millones de euros este año -incluidos los casi 12.000 millones no ejecutados en 2021- y en torno a 19.000 millones en 2023.

Asimismo, ha rebajado la previsión de déficit público para este año debido a que en 2021 fue “inferior” al esperado. Para 2022, prevé un déficit del 5,7% del PIB y del 4,8% en 2023. Por su parte, el volumen nominal de deuda pública, por tanto, seguirá creciendo, aunque la ratio sobre PIB bajará hasta el 116,4% este año y el 114,6% el próximo.

En su informe, la Fundación apunta a la inflación de los precios de la energía como el mayor desafío a superar este año, aunque sus estimaciones parten de la hipótesis de que la electricidad y el petróleo bajarán a partir de primavera. Su previsión es que la inflación media anual sea mayor este ejercicio que el anterior (3,7% frente al 3,1% de 2021) para caer hasta el 2% en 2023.

De cara a 2023, las tendencias expansivas irán perdiendo vigor, según se agoten la demanda embalsada, el sobreahorro familiar y el margen de rebote del turismo. En ese contexto, el PIB crecerá un 3,5%, recuperando el nivel anterior a la pandemia, circunstancia que podría producirse en el primer trimestre del año que viene.