Préstamos personales: para qué pedirlos y para qué no

Las personas que quieren llevar a cabo proyectos particulares pueden hacer uso de un crédito personal para financiarlos

Un crédito personal es un producto bancario que puede resultar muy útil para financiar proyectos personales
Un crédito personal es un producto bancario que puede resultar muy útil para financiar proyectos personales

Son muchas las personas que tienen intenciones de llevar a cabo en un futuro diferentes proyectos particulares, no obstante, esto puede suponer en algunas ocasiones un gran desembolso de dinero, en el que los ahorros de los ciudadanos pueden no ser suficientes.

Por lo tanto, un crédito personal es un producto bancario que puede resultar muy útil para este tipo de proyectos como a la hora de comprar un coche o incluso reformar la casa. Sin embargo, hay personas que lo contratan sin ser realmente necesario generando problemas de endeudamiento a un largo plazo, por lo que desde HelpMyCash explican los casos en los qué conviene recurrir a este tipo de préstamo y en cuáles no.

¿Cuándo se debe recurrir a los préstamos personales?

En los casos en los que conviene contratar un crédito personal es si se contrae lo que se denomina una “deuda buena”, de acuerdo con el portal de educación financiera Finanzas Para Todos.

Esta deuda es la que se genera para adquirir un bien o servicio que el solicitante necesita como un coche para ir a trabajar; o la que se crea para generar unos posibles ingresos más altos, como pagar un máster para mejorar la formación y optar a puestos con una mayor remuneración.

Por lo tanto, en ambos casos supondría una buena idea el recurrir a un préstamo personal, siempre que se puedan pagar las cuotas. Para ello, lo recomendable es que para abonar las mensualidades del crédito no se haga uso de más del 35% de lo que la persona cobra al mes, ya que se podría generar problemas de endeudamiento.

¿Cuándo no se debe contratar un crédito personal?

No obstante, la “deuda mala” es aquella que no es recomendable contraer, por lo tanto, estos son los casos en los que una persona no debe solicitar un crédito personal: como para comprar bienes o servicios que el interesado no necesita ni se puede permitir como coches de alta gama; o para pagar otras deudas que tenga pendiente como para liquidar otro préstamo, ya que se puede hundir en una espiral de deudas.

Del mismo modo, la persona no debe endeudarse si no se ve capaz de pagar las cuotas del préstamo, ya que en caso de impago, la deuda crecerá y si esta se alarga en el tiempo, los posible es que la entidad financiera pida el embargo de sus bienes personales.

Asimismo, lo recomendable es que las personas que contraten un crédito, éste tenga un precio por debajo de la media y el coste medio de estos productos es del 6,87% TAE, según el Banco de España, tasa que refleja cuánto cuesta un préstamo en intereses, comisiones y otros gastos.