El Gobierno busca fórmulas que limiten la subida de los carburantes

Aún tienen que estudiar con Bruselas si se podrían impulsar otras medidas que hagan efectivo el paquete de bonificaciones como puedan ser actuaciones para frenar la subida de los precios

El Gobierno teme que los 500 millones de euros que prepara en bonificaciones para el carburante de los transportistas sirvan de poco si los precios del gasóleo siguen subiendo. Por eso, considera que hay que actuar también sobre el coste mismo de los carburantes. La intervención directa de los mismos no es una alternativa, por lo que sus esfuerzos se van a centrar en buscar fórmulas que impidan su subida. En declaraciones a Telecinco, y ante la crítica de parte del sector del transporte por la falta de concreción en cómo se articularán estas bonificaciones -lo que ha hecho que Fenadismer rompa su unidad y se sume a los paros que hasta ahora protagonizaban pymes y autónomos-, la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), Raquel Sánchez, ha explicado que aún tienen que estudiar con Bruselas si se podrían impulsar otras medidas que hagan efectivo el paquete de bonificaciones como puedan ser actuaciones para frenar la subida de los precios. Concretar ahora las medidas “sin concretar otras que, por ejemplo, limiten la subida de precios podrían hacer que resultarán ineficaces”, ha explicado.

Ante el agravamiento del paro de los transportistas, que cumple su novena jornada y al que hoy se han sumado los camiones de Fenadismer, el Gobierno mira a los conductores que siguen operativos para compensar el cese de actividad los huelguistas. El Ejecutivo ha tomado la decisión de modificar “temporalmente” al alza los límites de conducción así como reducir el tiempo de descanso en las operaciones de transporte de mercancías en todo el territorio nacional. Según una resolución de la Dirección General de Transporte Terrestre que se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE), estas excepciones al cumplimiento de las normas de tiempos de conducción y descanso en los transportes de mercancías estarán vigentes desde el pasado día 17 hasta el próximo domingo, 27 de marzo.

La alimentación, al límite

La medida, igual que el fuerte dispositivo de seguridad impulsado por el Gobierno para garantizar el trabajo de los que no se han sumado a la huelga, no está sin embargo sirviendo para contener los efectos de la huelga. La cadena de valor agroalimentaria y del gran consumo considera que la huelga del transporte ha traspasado ya límites que ponen en peligro el suministro de productos básicos. Las patronales Aecoc, Aces, Anged, Asedas, Cooperativas Agro-Alimentarias y FIAB han alertado hoy en un comunicado conjunto de que “la situación ya es, en estos momentos, insostenible” y han instado al Gobierno a “acabar inmediatamente con un conflicto que está teniendo elevados costes para la economía y el conjunto de la sociedad”.

El paro, según estas patronales, está teniendo ya un gran impacto en toda la cadena alimentaria -sector primario, industria, transporte y distribución-, provocando graves daños económicos, la paralización y el cierre de fábricas y poniendo en peligro más de 100.000 puestos de trabajo. Numerosas empresas y cooperativas han tenido que interrumpir sus procesos de fabricación y se han visto obligadas a cerrar temporalmente sus plantas ante la falta de suministro como Calvo, Azucarera, Cuétara, Dcoop, JaenCoop, Agrosevilla o fábricas de pienso y otras como Danone, Estrella de Galicia o Heineken- Cruzcampo han anunciado que deberán hacerlo próximamente ante la falta de suministros provocada por la huelga. De mantenerse el paro, han advertido, los daños sobre un sector que aporta a la economía española más de 4,5 millones de empleos y el 20% del PIB “pueden ser irreparables”.