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Alemania, de cabeza a la recesión económica si Rusia le corta el gas

Si Putin corta el suministro sin que Berlín tenga alternativas, su PIB se contraerá en torno al 6,1%, según varios centros de investigación

Instalaciones de una planta química en el puerto de Stade, al norte de Alemania, donde Berlín planea construir una planta regasificadora
Instalaciones de una planta química en el puerto de Stade, al norte de Alemania, donde Berlín planea construir una planta regasificadora FOTO: FOCKE STRANGMANN EFE

La guerra en Ucrania comienza a pasar factura a la economía alemana, cuyos principales centros de investigación calculan un crecimiento menor de lo esperado, de un 2,7% menos, o incluso una recesión si se llega a cortar el suministro de gas ruso antes de encontrar alternativas. Los institutos dan por supuesto el cambio estructural en relación a la dependencia de los recursos energéticos rusos que el Gobierno ha asegurado ha iniciado en las últimas semanas, ya que importa el 40% de su gas desde allí.

El vicepresidente del Instituto para la Economía Mundial de Kiel (IfW) Stefan Kooths, aseguraba este miércoles que las medidas de apoyo para hacer frente a los precios de la energía debería ser dosificadas con cuidado por el Gobierno. «Si se reparten de forma masiva, podría aumentar aún más la recesión y torpedear el fin de hacer frente a los gastos crecientes por la energía», explicaba. Su institución espera junto a otros cinco centros de investigación que la inflación alcance en 2022 el 6,1%, un dato inédito en cuatro décadas. De interrumpirse el transporte de gas, podría llegar incluso al 7,3%, el mayor aumento en la historia del país.

Ayudas

Un encarecimiento que se mantendrá en 2023 y para el que el ministro de Economía del partido verde, Robert Habeck, ya preparaba a la población hace unos días: «Seremos más pobres», aseguraba. Los principales institutos económicos del país lo cifran en un 2,8% en todo caso y en hasta un 5% si se cancelan los contratos de gas. Para hacer frente a dicho aumento de los precios, el Gobierno del canciller Olaf Scholz había presentado un paquete de ayudas a las empresas y las familias que contemplaba la subvención al diésel, tres meses de transporte público a 9 euros al mes para los abonos en todas las ciudades alemanas, así como el pago directo a los ciudadanos, en especial a los de rentas más bajas, en concepto de ayuda para el pago de la calefacción y la electricidad.

La crisis del covid, unida a las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania, lleva a los principales expertos a calcular un crecimiento del PIB de sólo el 2,7% frente al 4,8% que se esperaba antes del comienzo de la guerra. Ésta ha provocado en especial en Alemania la interrupción abrupta de los negocios de numerosas empresas que comerciaban con Rusia y de tantas otras que necesitan componentes o materias primas del país de Putin. Este dato ha sido calculado en conjunto por el Instituto de Kiel (IfW) el Instituto ifo, el Instituto DIW, el Leibniz para la Investigación Económica de Halle así como el Leibniz de Essen. Los expertos económicos del propio Gobierno, sin embargo, presentaron hace una semana un informe en el que bajaban el pronóstico de crecimiento aún más, hasta el 1,8%.

Aunque caiga en recesión, su tasa de paro sólo escalaría al 6%

Alemania había comenzado a recuperarse del parón provocado por la interrupción de los suministros globales debido a la pandemia y las consecuencias del conflicto ucraniano comenzarán a hacerse latentes especialmente en el próximo año, explicaba Kooths. La cuestión fundamental que afectará a la mayor economía europea será, sin duda, si se decide interrumpir el suministro de gas procedente de Rusia, en cuyo caso la economía alemana caería en torno al 6,1% según el estudio conjunto. «Si se interrumpe el suministro, la economía alemana podría sufrir una grave recesión», explicaba el economista. El paro, sin embargo, no se espera que en dicho escenario suba sobremanera -de un 5% a un 6% en los peores escenarios- debido a los programas de regulación de empleo temporales que la economía alemana aplica en crisis.

Otro de los factores que los expertos han tenido en cuenta y creen que influirán de forma negativa en el crecimiento es la deficiente vacunación en Alemania, donde tan solo el 73% de la población tiene la pauta completa y solo el 59% se ha puesto la vacuna de refuerzo. La votación en el Bundestag la semana pasada de la mayoría de sus miembros en contra de una vacunación obligatoria para los mayores de 65 hace temer que Alemania deba reintroducir confinamientos parciales y cierres en otoño.

La economía alemana ha sufrido un endeudamiento sin parangón durante la crisis del covid. El experto Joachim Scheide explicaba en el semanario “Wirtschaftswoche” que «la combinación de altas deudas y inflación elevada ha llevado en el pasado a severas crisis como la de los 70» y da consejos al Gobierno alemán sobre qué medidas debería tomar, teniendo en cuenta que no solo le va a afectar sobremanera la guerra en Europa, sino también sus obligaciones para con el pago de los programas de recuperación europeos. El que fuera jefe del IfW recomienda que Alemania vuelva al freno constitucional de la deuda y señala que el país se encuentra ante “retos climáticos, de defensa y sociales” con un fuerte gasto planeado, lo cual solo puede funcionar si hay un crecimiento fuerte.