Amenaza

La UE intenta evitar una guerra comercial con Estados Unidos

Bruselas considera que los subsidios puestos en marcha por Washington perjudican a las empresas europeas

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der LeyenDPA vía Europa PressDPA vía Europa Press

La luna de miel entre EE UU y la UE que ha hecho posible la unidad sin fisuras en el apoyo a Ucrania podría terminar abruptamente por una contienda de carácter comercial. Los Veintisiete ven con malos ojos el plan de 43.000 millones de dólares de Washington para relanzar su economía y luchar contra la inflación. Este paquete incluye subsidios para la transición energética siempre y cuando estos productos lleven el sello “Made in America”. Europa teme que esto ocasione una fuga de sus empresas a EE UU en sectores tan importantes como el coche eléctrico y defiende que estas medidas proteccionistas contravienen la legalidad internacional. Un tema de máxima sensibilidad política teniendo en cuenta que la lucha contra el cambio climático es una de las máximas prioridades de la Comisión Europea y que el propósito de Bruselas es terminar con la venta de nuevos coches de motor de combustión en el año 2035.

“Nadie quiere empezar una guerra de comercio entre la Unión Europea y Estados Unidos pero debemos mantener las reglas de juego justas en el comercio internacional”, ha declarado el ministro de Hacienda de la República Checa, país que ostenta este semestre el timón europeo. La respuesta de los Veintisiete ha sido debatida en la reunión de este martes de los ministros de Economía y Finanzas del bloque y las discrepancias entre el motor franco-alemán parecen más que evidentes. Mientras París cree que Bruselas debe dar una respuesta contundente, con una posible denuncia ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) o incluso represalias, Alemania prefiere no romper los puentes e incluso abre la puerta a un nuevo acuerdo comercial entre EE UU y la UE, después del sonoro fracaso que supusieron las negociaciones del TTIP ( el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones) que terminaron tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y debido también a las dudas de países como Francia. EE UU ha dado un trato preferencial en este plan de ayuda a Canadá y Méjico, países con los que EE UU, a diferencia de la UE, sí mantiene un acuerdo comercial.

Mientras tanto, la Comisión Europea quiere ganar tiempo y confía en que el grupo de trabajo creado “ad hoc” acabe dando sus frutos. “Estamos trabajando en una solución negociadora”, ha explicado el vicepresidente económico y titular de Comercio, Valdis Dombrovskis a la vez que defendía que la UE reciba el mismo trato que Canadá y Méjico debido al especial vínculo transatlántico. La primera reunión de este foro tuvo lugar el pasado cuatro de noviembre, sin que se registraran demasiados avances.