Adiós, carbón; hola, renovables: arranca el primer gran proyecto de transición justa de España

Además de la instalación de varias plantas solares y eólicas hibridadas, Endesa desarrollará un plan de formación y la creación de más de 6.000 puestos de trabajo

Personas implicadas en el desarrollo del primer gran proyecto de Transición Justa en Andorra (Teruel)
Personas implicadas en el desarrollo del primer gran proyecto de Transición Justa en Andorra (Teruel) FOTO: Laura Trives

Todas las reconversiones económicas conllevan una serie de beneficios, pero también algunos damnificados. Por eso, y con el fin de que la transición energética hacia la descarbonización de la energía mediante el impulso de las renovables sea también un proceso justo en el que se compensen algunas de estas pérdidas, se ha iniciado en España el primer proyecto de transición justa.

Tras haber sometido a concurso público ese proceso de transición justa de la central de carbón de Andorra (Teruel) y haber resultado ganadora Endesa, la compañía que ya está construyendo una plan solar en los terrenos del antiguo parque de carbones de la central, inició hace tiempo las labores de formación en este área para que los habitantes encuentren en estas nuevas industrias posibilidades laborales. El reto del ambicioso plan puesto en marcha es que se permita fijar la población, especialmente de jóvenes y mujeres, en una de las zonas donde el fenómeno de la España vaciada es más acuciante.

Laura Martin, directora general del Instituto para la Transición Justa, asegura que el Gobierno quería que el plan fuera “una dinamización social más allá de las renovables, que se integrara con otros proyectos. Tenía que generar empleo de calidad y a largo plazo, con especial cuidado para crear empleos para mujeres y recolocados de la industria del carbón”.

Para ello, además, se han establecido acuerdos con muchas empresas y organizaciones de la zona.

Tres pilares

Según explicaba Rafael González, director general de Generación de Endesa, este proyecto de transición justa tiene cuatro pilares:

- Energético. No se trata solo de apostar por las renovables, sino “optimizar las capacidades que ofrece la zona”, a nivel solar y eólico, además de mediante el empleo de nuevas tecnologías. “Es pionero e innovador, por tamaño e hibridación de diferentes tecnologías”, defiende.

Distribución en el terreno de las 14 plantas de energía renovables que va a construir Endesa en Teruel
Distribución en el terreno de las 14 plantas de energía renovables que va a construir Endesa en Teruel FOTO: Endesa

- Empleo. En colaboración con otras empresas, tanto de la zona como de otras de España, se ha desarrollado un plan socioeconómico que acompaña al energético para fijar la cadena de producción en esta zona.

- Desarrollo más tradicional: agrícolas, ganaderos… El impulso al sector primario también está contemplado, de manera que se pueda compatibilizar el energético e industrial con el sector primario.

- Formación de las personas del territorio, para ofrecerles capacitación y habilidades que les permitan participar profesionalmente en estos proyectos.

Así, el plan energético contempla la creación de 14 plantas (mitad eólicas, mitad solares) en diferentes municipios bajo la influencia de Andorra, que serán capaces de producir 1.200 megawatios de energía solar y más de 700 MW de eólica. También está prevista la creación de una fábrica de producción de hidrógeno verde con los excedentes de la energía, así como una instalación de baterías para almacenar la producción que venga de los renovables.

En la parte energética se esperan generar 5.300 empleos tras una inversión de más de 1.500 millones de dólares. En total, se estima que en todas las actividades se generen más de 6.300 empleos en la zona. “Los proyectos están repartidos en un área de 20Km a la redonda, por lo que hay muchos ayuntamientos beneficiados”, añadía González, quien remarcaba que se han seguido criterios medioambientales, sociales y de gestión económica en este plan.

Así, María Malaxechevarría, directora general de Sostenibilidad de Endesa, subrayaba que a la hora de diseñar este proyecto se ha establecido una interlocución estrecha con con la población de la zona (en total, con 30 organizaciones), de manera que la iniciativano solo sea un éxito, sino que también pueda servir como inspiración para el cierre de otras centrales. Como resultado de estas conversaciones, el terreno industrial va a ser compartido con el de cultivo y la ganadería, potenciando sectores como el pastoreo o la apicultura. La compañía también se ha comprometido, a través de la ONG Apadrina un Olivo, a la recuperación de 50.000 olivos de la zona y, de esta forma, dar una nueva energía a actividades que están en declive.

María Malaxechevarría, directora general de Sostenibilidad de Endesa
María Malaxechevarría, directora general de Sostenibilidad de Endesa FOTO: Laura Trives

Igualmente, se están impulsando varias actividades para que la zona se beneficie del turismo sostenible, ampliando las instalaciones del balneario de Ariño y fomentando las visitas a los parques y la fauna de la zona.

Cinco años

Cabe señalar que parte de este plan ya está en marcha, pero otras de las actividades se prolongarán durante los próximos 5 años, de forma que se irá desarrollando en diferentes fases. Así, por ejemplo, en el cementerio de cenizas de la antigua fábrica ya hay una planta solar,.

Se espera que en 2026 toda la generación sostenible esté operativa. Las actividades del sector primario que no dependen de autorizaciones administrativas comienzan ya de manera inmediata. Aquellas que afectan al sector secundario se arrancarán a finales del 23. Los acuerdos para desplegar las iniciativas acordados con el sector terciario se inicirarán de manera inmediata y acompasada con el resto.

Además de los avales económicos que Endesa ha tenido que presentar, el proyecto deberá pasar por dos auditorias, a los tres y a los cinco años. En estas validaciones, habrá de certificarse que la compañía ha cumplido con los planes de formación y creación de empleo comprometidos. De no lograrlo, se perderá el acceso a la red, de manera que no podría comercializar la energía renovable generada y el proyecto saldría de nuevo a concurso.

Otro de los retos de Endesa en este proyecto tiene que ver con la inclusión y la formación de personas con discapacidad. Así, se ha firmado un acuerdo con la Fundación Juan XXIII para formar a estas personas para desbroce y compostaje, así como con la asociación ATADI.

De izquierda a derecha, Rafael González, director general de Generación de Endesa; María Malaxechevarría, directora general de Sostenibilidad de Endesa; Arturo Aliaga, Vicepresidente del gobierno de Aragón; Laura Martin, directora general del Instituto para la Transición Justa; y Ignacio Montaner, director general de Endesa en Aragón
De izquierda a derecha, Rafael González, director general de Generación de Endesa; María Malaxechevarría, directora general de Sostenibilidad de Endesa; Arturo Aliaga, Vicepresidente del gobierno de Aragón; Laura Martin, directora general del Instituto para la Transición Justa; y Ignacio Montaner, director general de Endesa en Aragón FOTO: Laura Trives

Según explicaba Inmaculada Fiteni, responsable de sostenibilidad de Generación de Endesa, la prioridad en estos planes de formación son las personas en desempleo, especialmente si están afectadas por el cierre de la central de carbón. Aunque ninguno de los empleados de Endesa se quedó sin empleo (dado que se crearon planes de reajuste dentro de la compañía), muchas otras empresas sí se vieron afectadas por esta desaparición. Se calcula que la demolición de la fábrica conllevó la afectación de 5.000 puestos de trabajo, que ahora se recuperarán gracias a esta iniciativa.

Esta responsable también reconoce que en los tres años que lleva la compañía diseñando el plan con los agentes de la zona, han surgido muchas dudas entre la población. “Entendemos que exista este vértigo, porque la planta de carbón estaba muy consolidada y vertebraba la zona, pero este plan es colaborativo, es un proyecto de todos y estamos convencidos de que es un proyecto de futuro”, subrayaba.

La voz del sector primario

Como decíamos, el plan de la compañía contempla que el sector primario también se beneficie de la apertura de estos parques renovables, compartiendo los terrenos con apicultores y ganaderos.

Mientras que Roberto González, el apicultor que se ha implicado en este proyecto, se mostraba mucho más confiado y esperanzado en las posibilidades que esta iniciativa puede tener para su negocio, el ganadero se mostraba más escéptico, puesto que aún no sabe si sus cabezas podrán entrar en las mismas instalaciones de las placas solares y durante cuánto tiempo. “No sé si las ovejas se asustarán al ver estas enormes placas”, se reía. Sin embargo, las experiencias previas en lugares como Totana (Murcia) indican que las ovejas pastan en estos entornos sin el menor problema.

Mientras, Roberto González aseguraba haber hablado con otros apicultores de Carmona (Sevilla), donde también se ha aprovechado el suelo de las renovables para plantar floración que fomente la generación de miel y que las previsiones son buenas. “Si sale según las previsiones, podríamos el primer año tener 100 colmenas más. Si en 5 años se crean 14 parques, estamos hablando de muchas colmenas y de la creación de muchos puestos de trabajo”, vaticina.