Consumo

Estas son las cosas que salen más caras de lo que piensas y así es cómo puedes pagar menos

Muchos gastos cotidianos parecen insignificantes, pero cuando se acumulan, pueden suponer una cifra considerable

Una persona pagando con tarjeta de crédito en una cafetería
Una persona pagando con tarjeta de crédito en una cafeteríaGoogleGoogle

Pasar el móvil o la tarjeta por el datáfono parece un gesto simple, pero este esconde un desembolso significativo si no se lleva a cabo un seguimiento de los gastos que realizamos día tras día. Muchas veces, al revisar la cuenta bancaria, comprobamos que el saldo que teníamos es mucho menor del que pensábamos y nace la pregunta de en qué nos hemos gastado tanto dinero sin apenas salir de casa. Y es que la realidad es que muchos gastos cotidianos parecen insignificantes, pero cuando se acumulan, pueden suponer una cifra considerable sin ser conscientes de ello.

Por ello, desde el blog de Finanzas para todos comparten algunos de los gastos que resultan sorprendentemente caros para lo que son y cómo pueden evitarse.

Café diario

Ir de camino al trabajo y comprar un café es un gesto habitual. A veces, se acompaña de una tostada, un zumo o un snack rápido. Unos pocos euros cada día se convierten, al mes, en una suma significativa. Para ahorrar no es necesario renunciar al café, pero puede alternarse el café comprado con uno hecho en casa.

Suscripciones olvidadas

¿Cuántas apps o servicios pagas cada mes? Quizá solo unos euros, y piensa "lo cancelo después". El problema es que esos pequeños pagos pueden acumularse durante años por algo que apenas usas. Para evitar esta situación se tendrá que hacer una limpieza digital: revisar las suscripciones y cancelar las que no se usen.

Pedidos de comida frecuentes

Es la hora de comer y no hay nada en la nevera, por lo que la solución rápida es abrir una aplicación de "delivery" y pedir comida a domicilio. Aunque es cómodo, hacerlo con frecuencia encarece la alimentación y puede ser menos saludable. Para ahorrar se deberán planificar las comidas y hacer una lista de la compra, reduciendo así estos pedidos.

El "me lo merezco"

Después de un mal día, es fácil caer en compras impulsivas con la excusa de "me lo merezco". El problema es que estas compras pueden hacer un agujero significativo en la cuenta bancaria. Por tanto, antes de comenzar a gastar se deberá esperar unas horas y hacer una lista de prioridades para diferenciar entre necesidad y impulso.

Comisiones bancarias evitables

Sacar dinero de un cajero ajeno o dejar la cuenta en números rojos por no revisar los movimientos y no estar atento al saldo puede generar gastos evitables. De este modo, se deberá revisar la cuenta regularmente, conocer las condiciones del banco y evitar comisiones innecesarias.