Vivienda

Las familias tienen que destinar el 39% de sus ingresos al pago de la hipoteca, el mayor esfuerzo en 12 años

Los españoles necesitan 7,6 años de salario bruto para adquirir una vivienda. En 2007 se alcanzó el máximo, 9,45 años, y en 1987 el mínimo, con tan sólo 2,96 años de salario para pagar la totalidad de una vivienda

Cartel promocional de hipotecas de un banco
Cartel promocional de hipotecas de un bancoJesús G FeriaLa Razón

El mercado de la vivienda se ha convertido en un laberinto sin salida para los españoles. El encarecimiento de los inmuebles y de la financiación impiden que muchos pueden convertirse en propietarios y los altos precios del alquiler y de la vida en general les condenan a no poder ahorrar los suficiente para dar la entrada de una vivienda. Con todo ello, las familias españolas se enfrentan a uno de los peores contextos para comprar vivienda. En concreto, los hogares necesitan más de siete años y medio (7,6 años) de salario bruto para adquirir una vivienda. Esto sería en el caso de ahorrar todo el salario anual para evitar pedir una hipoteca, una opción a la que no pueden recurrir la mayoría de los ciudadanos. Así, en el caso de solicitar un préstamo, los hipotecados deben destinar el 38,9% de sus ingresos brutos anuales disponibles a pagar las cuotas durante el primer año, el mayor esfuerzo que se registra desde mediados de 2011, según los datos del Banco de España recopilados por Efe.

En 2007 eran necesarios casi 10 años de salario

Con este nuevo incremento, el esfuerzo de los hogares iguala el porcentaje que alcanzaba a cierre de 2011 y no era tan alto desde septiembre de dicho año, cuando se situó en el 39,7%. Sin embargo, el número de años que se requieren para adquirir una vivienda ha caído ligeramente desde 2021 aunque sigue por encima de los 7 años.

En el tercer trimestre de 2007, antes del pinchazo de la burbuja, se marcó el récord histórico con 9,45 años de salario bruto para adquirir una vivienda. Por el contrario, el mínimo -2,96 años- se dio en los tres primeros meses de 1987, año a partir del cual el Banco de España tiene registros de este indicador.

Si lo que se analiza es el porcentaje de esfuerzo que conlleva en una familia, encadena ya más de un año por encima del 30% y se sigue aproximando al 40%. Desde que el Banco de España dispone de registros trimestrales, el mayor esfuerzo se hizo visible en 1990 con más del 72% de los ingresos en el primer año. Cabe destacar además que a mediados de 2008, en plena crisis inmobiliaria, llegó a alcanzarse un 54,6%, mientras que el mínimo se registró a mediados de 1999, con un 25,3%. Todo pese a que los expertos aconsejan que la renta anual destinada a la adquisición de una vivienda no debería superar el 30-35% de los ingresos.

Recientemente ha sido la tasadora Tinsa la que ha publicado la tasa de esfuerzo de los hogares y, según sus cálculos, el esfuerzo teórico anual medio se situó en el segundo trimestre del año (último dato disponible) en un 33,3%, algo más de un tercio de la renta disponible para el pago del primer año de una nueva hipoteca. Sin embargo, varias provincias superaron el nivel de esfuerzo que se considera razonable (un 35%): Islas Baleares (60,1%), Málaga (48,7%) y Madrid (41,6%).