Inversión

El precio del oro marca un nuevo máximo histórico, en los 2.087 dólares: ¿por qué?

En el acumulado del año, se revaloriza un 14,29%. El oro se considera un valor refugio por su alta liquidez y baja volatilidad

Lingotes de oro
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El precio del oro, uno de los activos considerados refugio en tiempo de incertidumbre, sube en la apertura de este lunes el 0,7% y marca un nuevo máximo histórico, al cotizar en los 2.087 dólares (1.920 euros) por onza. En concreto, según los datos de Bloomberg recogidos por EFE, a las 7:15 horas, el precio del oro avanza el 0,70%, hasta los 2.087,41 dólares (1.920,95 euros), aunque durante esta madrugada ha llegado a subir hasta los 2.135,39 dólares (1.965,10 euros) por onza. El pasado viernes, el metal dorado ya superó el récord alcanzado en agosto de 2020, en 2.075 dólares (1.909,53 euros). En el acumulado del año, se revaloriza un 14,29%.

¿Cuáles son los desencadenantes de la "fiebre" del oro?

El analista de XTB Joaquín Robles explica que el precio del oro se ve impulsado por la debilidad del dólar y la caída del rendimiento de los bonos, que "ya descuentan un cambio en la política monetaria por parte de los bancos centrales". La cotización de este metal está muy ligada a la evolución del billete verde, ya que los contratos sobre la materia prima se otorgan en la divisa estadounidense. La devaluación del dólar implica que son necesarios más dólares para comprar la misma cantidad de oro, incrementando el precio por onza. En el mercado de las divisas, la cotización del euro frente al dólar se colocaba este lunes en 1,0864 billetes verdes.

Las inversiones en el metal áureo tardan en dar frutos, pero sus beneficios están garantizados. El precio de este metal fluctúa muy lentamente pero, a largo plazo, siempre mantiene su tendencia alcista, ya que la demanda siempre crecerá más rápido que su producción, al tratarse de un recursos limitado.

El oro se considera un valor refugio por su alta liquidez y baja volatilidad, al tener un valor intrínseco, lo que te aporta una tranquilidad en situaciones extremas, como durante la pandemia, este mimo año con la crisis bancaria y en crisis anteriores. Las acciones, por su parte, no dejan de ser títulos al portador, es decir, ‘papeles’ basados en la confianza y expectativas de beneficios futuros, y en época de incertidumbre la mayoría de los inversores son miedosos. Tras el inicio de la crisis de 2008, con el estallido de la burbuja inmobiliaria, el precio del oro se disparó, al igual que lo hizo con la burbuja de las «puntocoms» en el 2000. Estos repuntes en momentos de inestabilidad se deben a que, tanto si hay inflación como deflación, este preciado metal sigue manteniendo su valor. De ahí viene el gran éxito que cosechan todas las plataformas de compra y venta de oro.