Extremadura

Feijóo ante los pactos con Vox en Extremadura: "No hacemos pactos de la vergüenza"

Defiende los acuerdos alcanzados con los de Abascal y su "transparencia" frente al ocultismo de Sánchez que trata de dar lecciones mientras pactaba con Bildu

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo participó ayer en un acto en Badajoz junto a la baronesa extremeña, María Guardiola, quien se convertirá en los próximos días en la primera presidenta de Extremadura. De camino, hizo parada en el área de servicio de Monasterio (Badajoz) donde se hizo algunas fotos con camareros y ciudadanos que se sorprendieron al verle llegar.

El líder del PP bromeó con el hecho de que hablar de Guardiola "da morbo" y la definió como una mujer «brillante, aguerrida y gracias a eso va a ser la primera mujer presidenta de Extremadura». Feijóo defendió el acuerdo alcanzado finalmente con Vox por el cual los de Abascal tendrán solo la Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural. «Ojalá todos los pactos que se han hecho en España los últimos años fueran igual de transparentes. Que no tuviéramos que ver a Sánchez ocultando los pactos con Bildu» y destacó cómo Navarra ha pospuesto fuera del 23J la investidura de María Chivite (PSN) para así ocultar los acuerdos con EH Bildu, después de que ya consiguieron la salida de la Guardia Civil de la Comunidad Foral. «Escuchar al sanchismo dando lecciones con pactos es un sarcasmo. Nosotros no hacemos pactos de vergüenza, los hacemos con publicidad, con los papeles y con el corazón» dijo.

El líder del PP pidió el voto para el «cambio» y que España tenga una mayoría para que no haya «ni bloques ni bloqueos» y así saber el 23J quién será el presidente «sin trampa ni cartón». Además, se comprometió a volver a Extremadura «en tren, y no en Falcon». Asimismo, instó a todos a no confiarse y no dar por ganado "ni un solo voto".

"Extremadura no es socialista"

María Guardiola, se mostró convencida de que Feijóo va a ser "el presidente que España merece" y de que las urnas "se llenarán de ganas" de una política que solo ha sabido mirarse al ombligo y que se siente "muy cómoda en la división y el enfrentamiento". Confesó que se sentía "muy emocionada" por estar rodeada de la "Extremadura real" y al lado del próximo presidente del Gobierno. "El cambio", dijo, "precisa de confianza, la misma que ya ha recibido en Extremadura el pasado 28M" y llamó a "cerrar ese ciclo" para que sea el PP quien marque el rumbo de los agricultores, las familias, la economía, para así construir "un gran país alejado de batallitas ideológicas y de egos", el rumbo de "la sensatez y la moderación".

"Por mucho que te digan, Extremadura no es socialista", le indicó Guardiola al líder del PP. "En Extremadura nos han elegido al PP para decir basta ya" y se puso de ejemplo al "ver para creer" ante todos los que veían la victoria imposible. "Trabajar duro para ganar. Extremadura no es patrimonio de ningún partido sino de quien la respeta". Además, indicó que Extremadura no quiere "alfombras rojas" sino un tren digno.

"El cambio de Extremadura también va a llegar a Moncloa" y prometió que estará al servicio de los extremeños llamando a la puerta del presidente del Gobierno. Garantizó que el PP no se ha roto, que no son flor de un día sino el "camino, la esperanza y el futuro de este país".