Estudio

Trabajo remoto: por qué reclutadores y candidatos lo valoran pero está en descenso

Un estudio de Circular y Joppy asegura que, pese a que tanto reclutadores como candidatos ponen en valor esta modalidad, por primera vez desde 2020, han caído un 12% las ofertas con puestos en remoto.

El crecimiento del teletrabajo conlleva nuevas situaciones laborales entre empleados y empleadores.
El crecimiento del teletrabajo conlleva nuevas situaciones laborales entre empleados y empleadores.La RazónCortesía de Ken Tomita / Pexels.

Los perfiles tecnológicos siguen siendo los más demandados por organizaciones de todos los sectores, según constata un informe realizado por Circular y Joppy. De hecho, este estudio asegura que el 17% de los candidatos afirma que ha recibido más ofertas que el año anterior y un 39% en la misma proporción. Para 2024, el 40% cree que las ofertas de empleo tecnológico aumentarán, y un 42% considera que se mantendrán.

A la hora de aceptar estas ofertas, la posibilidad de trabajar en remoto sigue siendo un criterio importante. De hecho, en la lista de posibles beneficios que ofrecen las empresas a sus empleados, y que estos consideran más importantes de cara a 2024, el trabajo a distancia ocupa la primera posición: 9 de cada 10 lo consideran fundamental. A continuación, y a gran distancia, se sitúan los beneficios relacionados con la salud: seguro médico privado (41%) e iniciativas de salud y bienestar (38%). Les siguen la ayuda familiar (37%), el trabajo híbrido (20%) y los vales de comida (19%).

Por eso, no es de extrañar que esta modalidad llegó a crecer hasta un 65% en 2021 a causa de la pandemia.

Además, los departamentos de recursos humanos son conscientes de estas demandas y que el trabajo en remoto es el beneficio más valorado por los profesionales tecnológicos: el 98% cree que será el factor que mejor pueda atraer al talento en 2024.

Menos oferta

Sin embargo, por primera vez en estos meses muestra signos de contracción en 2023, según datos propios de Circular, lo que puede interpretarse como un cambio de tendencia. Más concretamente, el número de empleos con la posibilidad de trabajar 100% remoto que se ofertan a profesionales con perfiles tecnológicos ha descendido un 12%, según este informe.

Pedro Torrecillas, cofundador y CEO de Circular, explica a La razón que este descenso “podría atribuirse” a varios factores, como la cultura de empresa (“algunas organizaciones creen que un entorno de trabajo presencial es esencial para fomentar la cultura de empresa), las preocupaciones en relación a la colaboración (“las empresas pueden sentir que el trabajo remoto dificulta la colaboración efectiva y el trabajo en equipo”), las métricas de rendimiento (“para las empresas puede ser más fácil seguir y medir el rendimiento en un entorno de oficina tradicional que en remoto. El "presencialismo" sigue siendo importante pero medir rendimiento por resultados es más efectivo en remoto”) o el impacto en los empleados más junior (“es más difícil formar a nuevos empleados en remoto”).

Sin embargo, y dado que esta modalidad es el principal beneficio que demandan los profesionales, ¿cómo puede afectar el hecho de que las empresas disminuyan las posibilidades de acogerse a ella?

En este punto, Torrecillas divide las consecuencias que puede tener para los empleados y para los empresarios. Para el primer grupo, y a tenor del estudio que su compañía ha realizado, “una menor flexibilidad podría provocar una menor satisfacción laboral y un mayor desgaste. Es menos probable que los empleados acepten un trabajo que no ofrece flexibilidad y más probable que se vayan de una empresa que no les ofrezca esta flexibilidad”. Mientras, al no contar con esta opción “las empresas reducen significativamente el número de candidatos a los que tienen acceso. Los empleados con más experiencia, o con más oportunidades laborales, están en una posición de priorizar trabajos que ofrezcan teletrabajo”.

De hecho, este informe constata que 6 de cada 10 profesionales consultados trabajan en remoto, un 26% mantiene un modelo híbrido que combina teletrabajo y presencialidad, y un 11% tiene la posibilidad de elegir libremente si se quedan en casa o van a la oficina. Tan sólo a un 4% se le exige presencialidad total. Ante la pregunta de si desearían trabajar más desde la oficina en 2024, 8 de cada 10 responden rotundamente que no, y sólo un 6% responde afirmativamente.

Cambio de tornas

Torrecillas vaticina que las empresas volverán en 2024 a ofertar estos puestos en remoto y por varias razones. Por un lado, por la competencia que hay por el talento. “A medida que las empresas compiten por los mejor talento, ofrecer trabajo remoto puede ser un diferenciador clave”, señala. Algo que se verá también ayudado por el hecho de que “a medida que las herramientas de colaboración mejoren, los desafíos logísticos del trabajo remoto disminuirán”.

“La pandemia COVID-19 ha demostrado que el trabajo a distancia es factible para muchas funciones y muchos tipos diferentes de empresas”, concluye el fundador de Cirular.

Respecto a si hay diferencias en cuanto al tamaño de la empresa a la hora de ofrecer esta modalidad, Torrecillas detalla que las grandes empresas “a menudo disponen de los recursos necesarios para gestionar una plantilla remota, pero pueden verse frenadas por la cultura corporativa tradicional”, mientras que las pequeñas empresas y emergentes suelen mostrarse “más propensas a ofrecer trabajo remoto debido a que cuentan con menos recursos para espacio de oficina y una cultura de trabajo más ágil”.