El blanqueo de Bildu

EH Bildu analiza los resultados de las elecciones autonómicas vascas.
La candidata a lehendakari de EH Bildu, Maddalen IriarteJuan HerreroEFE

El resultado de Bildu en las elecciones vascas ha sido una relativa sorpresa y, al tiempo, una muy lamentable realidad. Que la formación política heredera del legado etarra obtenga 250.000 votos (el 28%), muestra la degradación moral, intelectual y política a la que hemos llegado.

Sin duda, mucho tiene que ver la operación de blanqueo político practicado por Sánchez con los sucesores de ETA, con cuyo apoyo llegó al Gobierno y se mantiene en él. La última jugada se la brindó en plena precampaña electoral, al legitimarle como privilegiado interlocutor político y social, firmando con ellos la «derogación total de la reforma laboral». Tres de sus electos han cumplido condenas por terrorismo y ahora son incluso la alternativa del Gobierno Vasco. Pero la «Memoria histórica y democrática» de la Sra. Calvo exige condenar los «crímenes del franquismo» y reconocer como honorables interlocutores a los asesinos etarras convertidos en «luchadores por la libertad y contra los crímenes de Estado», que nunca han pedido perdón por su apoyo a la actuación terrorista, ni manifestado el más mínimo arrepentimiento por sus actos.Cuando en la vida política no hay límites éticos ni morales para conseguir el poder, los gobernantes actúan como una auténtica «banda de malhechores», según recuerda S. Agustín. Los Bilduetarras saben bastante de eso, pero lo grave es que los descendientes y representantes de sus víctimas les reconozcan como socios y estén en el Gobierno. La «operación blanqueo» de Bildu tiene «éxito asegurado».