“El Largo” de la “Kitchen”: de Lapuerta a Villarejo

La Policía sostiene que el letrado Javier Iglesias tenía «conocimiento» del espionaje a Bárcenas

La Fiscalía Anticorrupción señala a Javier Iglesias como un abogado «directamente vinculado a los máximos dirigentes del Partido Popular». En las conversaciones grabadas por José Manuel Villarejo e incorporadas al «caso Kitchen», los mandos policiales se refieren a él con el apodo de «El Largo». Iglesias –que defendió en su día al ex tesorero del PP Álvaro Lapuerta, ya fallecido, en la causa de los papeles de Bárcenas sobre la «caja B» del PP– estaba presente en una reunión grabada por el comisario jubilado el 25 de enero de 2017 en la que Villarejo hizo referencia «a una pasada labor de protección» de la investigación del «caso Gürtel», «traicionando con ello», según reseña la Fiscalía en el que pide la imputación de los ex ministros Fernández Díaz y Cospedal por el espionaje al ex tesorero, al entonces titular de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba.

«Que la Gürtel los podía haber, vamos... podía haberlos mandado a todos a tomar por el culo si no llega a ser por este... (en alusión a José Luis Olivera, entonces director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado) y eso no se puede olvidar». De lo que se trataba, dice la Fiscalía, era de una operación de «control de daños» que para el PP pudieran derivarse del «caso Gürtel».

En esa reunión, en la que también estaban presentes los empresarios Adrián de la Joya y Alberto Pedraza, se refleja –según Anticorrupción– el interés de Villarejo en que su «amigo» Olivera fuese nombrado director adjunto operativo (DAO) de la Policía tras la jubilación de su titular, un objetivo «para lo cual contaría con su capacidad de influencia sobre María Dolores de Cospedal». Según asegura a sus interlocutores el comisario, la que era en esas fechas secretaria general del PP le aseguró que iba «a hablar con el asturiano» (en referencia a Rajoy) en relación a ese nombramiento ante el presunto interés de la vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría, en plena pugna interna con Cospedal, por esa designación. «Esto es un puto pedregal, que aquí hay cangrejos debajo de cada piedra», se desesperaba Vilarejo en referencia a la «guerra» política entre ambas.

El sobrenombre de Iglesias aparece también en un informe de Asuntos Internos de octubre de 2018 en el que se afirma que la «operación Kitchen» estaría «coordinada» por el entonces número dos de Interior, Francisco Martínez, «con conocimiento del “Asturiano” y del “Largo”».

Pero su nombre ha salido a la palestra en más ocasiones vinculado a investigaciones que afectaban al PP. El 15 de julio de 2013, en su maratoniana declaración judicial Bárcenas aseguró ante el juez Pablo Ruz que un letrado le había propuesto, supuestamente en nombre del PP, un pacto si guardaba silencio sobre la presunta financiación irregular de la formación. Aunque se negó a identificar al autor de las amenazas por consejo de su abogado Javier Gómez de Liaño, según publicó El Mundo se trataba de Iglesias, quien habría asegurado al ex tesorero : «Si hablas, tu mujer irá a la cárcel. Si callas, Alberto Ruiz-Gallardón (entonces ministro de Justicia) será destituido en el último Consejo de Ministros antes de vacaciones y tu tema se archivará en septiembre por nulidad».

Pero el letrado –próximo a Cospedal– negó en un comunicado que ofreciera a Bárcenas ese pacto. «Jamás me he prestado ni me prestaría a una actuación como la que se describe en la noticia», insistió el abogado de Lapuerta, quien se limitó a afirmar que ese encuentro con el ex senador fue «cordial» y que, como en todas las mantenidas con anterioridad con él, no había surgido ningún conflicto «procesal o profesional». Pero recalcó que en ningún caso se presentó en nombre del PP ni trasladó oferta alguna a Bárcenas proveniente de la formación popular. Iglesias defendió que su actuación como letrado siempre se rige por «el más estricto rigor profesional y deontológico».

Coincidiendo con el progresivo alejamiento de Lapuerta del PP, Iglesias abandonó su defensa, lo que finalmente se materializó un mes después.

Más recientemente, en diciembre de 2018, la figura de «El Largo», entonces como abogado de la mujer de José Manuel Villarejo, asomaba en otra información periodística vinculada a oscuros pactos procesales: el ofrecimiento de un supuesto pacto a la Fiscalía Anticorrupción, que adelantó El Independiente, para guardar silencio sobre determinada información sensible sobre el rey emérito en relación a las conversaciones grabadas a su ex amiga Corinna Larsen a cambio de la libertad del comisario, en prisión provisional por el «caso Tándem» desde noviembre de 2017. Una mediación que, en ese caso, fue negada por la defensa de Villarejo, que ejerce el letrado Antonio García Cabrera.