El Gobierno mantiene abierta la vía de Ciudadanos pese al veto de Iglesias

Carmen Calvo se reúne con la formación naranja y anticipa que buscarán su apoyo para la “estabilidad” de la legislatura

El Gobierno no tiene intención de cerrarse ninguna puerta de cara a la negociación de los Presupuestos. Todas las opciones siguen vivas y aunque un sector del Gabinete -el liderado por Pablo Iglesias- trabaje intensamente para reconstruir la mayoría de la investidura, en Moncloa no están dispuestos a renunciar al apoyo de Ciudadanos, no ya para sacar adelante las cuentas, sino también como aliado para dotar de estabilidad a la legislatura.

La vicepresidenta Carmen Calvo se ha reunido esta mañana con el portavoz de la formación en el Congreso, Edmundo Bal. Un encuentro que ha servido para ratificarse en las carencias que actualmente tiene el país y las respuestas que deben darse a las mismas. “Es un momento para hacer política con grandeza, con poco egoísmo, porque nadie se podía imaginar que atravesáramos por una situación tan complicada como esta y todo el mundo tiene que poner lo mejor de sí misma”, ha destacado Calvo al finalizar la cita.

Desde el Ejecutivo se valora el giro acometido por Ciudadanos, desde que Inés Arrimadas asumiera las riendas de la formación. Una actitud de “superar la dinámica de bloques” y de “mano tendida” con el Gobierno que quedó de manifiesto en su colaboración para sacar adelante las prórrogas del estado de alarma y que en Moncloa quieren que tenga continuidad a lo largo de la legislatura. “Las necesidades que tenemos como Gobierno nos llevarán, en muchos momentos, a encontrar apoyos para sacar adelante nuestro plan normativo, incluidos los Presupuestos, pero también otras leyes que tenemos planificadas”, ha confirmado la vicepresidenta.

El clima que ha protagonizado la reunión ha sido “bueno”, en la línea de otros contactos precedentes entre ambas formaciones. Aunque sobre la mesa no se haya puesto ninguna oferta en firme, “como es lógico, no se ha tomado ninguna decisión” sobre la negociación presupuestaria, ha confirmado Calvo, sí se ha manifestado la disposición a dialogar por parte de los naranjas. “La obligación de los cargos públicos es administrar esa realidad por el bien de todos y por los intereses generales de España y agradezco que puedan entender en algún momento la ayuda que el Gobierno pueda necesitar”, ha valorado la vicepresidenta.

Sin embargo, esta buena percepción de Ciudadanos no es compartida por el socio de coalición, Unidas Podemos, ni por los de investidura, que entienden que la entrada de los naranjas en la ecuación presupuestaria podría viciar las políticas progresistas de las cuentas. “Tenemos una arquitectura de votación muy complicada”, ha reconocido Calvo, asumiendo que el Gobierno tendrá que hacer equilibrios entre las diferentes sensibilidades de sus eventuales aliados.