Bronca en el Congreso. Rufián exhibe una foto del Rey de niño saludando a Franco y le llama “el diputado 53” de Vox

PP y Cs recriminan a Batet que permita “ofensas al Rey” y la presidenta del Congreso esgrime “libertad de expresión”

Bronca en el Congreso de los diputados por una fotografía que el diputado de ERC, Gabriel Rufián, ha exhibido en el pleno durante su interpelación al ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. Rufián se refirió a la Casa Real como “la madre del cordero”. Consideró que, en la realidad, “Vox tiene 53 diputados”, y no los 52 con los que cuenta en la bancada de la Cámara Baja al indicar que “tiene uno en la Zarzuela”. Eso es lo “dramático”, dijo. Fue en ese momento cuando tiró de archivo fotográfico y exhibió una imagen de Don Felipe cuando era un niño. “Tienen razón, a Felipe VI le votó un español, es Francisco Franco, tenía unos diez años él”, mientras provocaba la protesta de las bancadas de Vox y PP y la presidenta del Congreso llamaba al orden.

El ministro de Justicia no tuvo tiempo para replicar a Rufián sobre ello ya que gastó la mayor parte de su tiempo a responder sobre el análisis en materia de Sanidad y Justicia del diputado de ERC. Sobre la sentencia que inhabilita a Quim Torra, Campo subrayó que es una sentencia “por unanimidad” del Supremo y recordó que “la justicia se imparte, en nombre del Rey, por jueces independientes. Y en eso creo, y defenderé hasta la última gota de mi sangre a la monarquía, al Estado constitucional y a la Justicia”, dijo.

Ofensas al Rey

La ofensiva de Rufían hizo que el líder del PP, Pablo Casado solicitara el turno de palabra en amparo del artículo 72 y al 104, al considerar que se habían vertido “conceptos ofensivos a las instituciones del estado” y pidió así que ello se “retire del diario de sesiones”. “Usted tiene la responsabilidad de no tolerar la acusación de Rufián diciendo que la jefatura del Estado es autoritaria”, le dijo a la presidenta del Congreso. Destacó que eso “ya lo hizo Bildu en la sesión de investidura, y usted no hizo nada”, le recriminó Meritxell Batet. “No se puede agredir así a las instituciones con la complicidad del Gobierno. No todo vale”, le espetó mientras la bancada de los populares se ponía en pie para aplaudir su intervención desde la bancada.

Batet se defendió asegurando que en su papel de presidenta del Congreso hace una “interpretación” amparándose en la libertad de expresión de los diputados y que no se habían producido insultos. Destacó que habrá muchas cosas de las que se digan que no gusten, pero “mi papel como presidenta es mantener la libertad de expresión”, insistió. Sin embargo, reprochó el tono de la sesión, plagado de interrupciones y de numerosas apelaciones que habían provocado que Batet pidiera en reiteradas ocasiones que se guardara silencio. Exigió “contención”, “educación” y “respeto” a los diputados porque en el pleno de hoy no ha habido. “Esta sesión no ha sido ejemplo”, puntualizó

La líder de Cs, Inés Arrimadas, también pidió la palabra acto seguido para exigir a Batet que pusiera fin a las manifestaciones contra la Casa Real. Sin embargo, la presidenta del Congreso no le permitió intervenir ni hacerle una pregunta, para no crear un debate que no era “pertinente”.