María San Gil: “No quiero pensar que la extradición de Ternera forme parte del pacto con Bildu”

La fundación impulsa el libro «50 años de terrorismo nacionalista» y advierte de que «ETA no ha cambiado, la sociedad sí»

La Fundación Villacisneros, en colaboración con el CEU, ha impulsado un libro sobre los «50 años de terrorismo nacionalista», una obra que cuenta con los testimonios de personas relevantes que lo vivieron en primera persona. La obra explica qué paso esos 50 años de terrorismo, quienes fueron sus responsables por acción y omisión, sus cómplices y beneficiarios. Incluye un «diccionario breve para entender el terrorismo de ETA» donde «amnistía», es su primera palabra.

–«Cincuenta años de terrorismo de ETA». ¿Han vencido?

–Pues sí, desde luego. Ganaron los terroristas, porque 50 años después están en las instituciones, son socio prioritario del Frente Popular que nos gobierna de la mano de Sánchez e Iglesias y son mucho más importante para este Gobierno que las víctimas, la memoria, la dignidad y la justicia que reclaman.

–¿Hemos normalizado la impunidad?

–Sí, creo que hemos amortizado las 852 víctimas mortales de ETA, más los miles de heridos, pasando página; como si todo el mundo hubiera sido víctima y verdugo y se haya hecho tabla rasa.

–¿Cuál es ahora el chantaje de ETA o su entorno?

–No hay un chantaje como tal. El diagnóstico le hizo Mayor Oreja, y no se le quiere escuchar. En 2004, cuando Zapatero llega al Gobierno ya había jugado un doble papel: por un lado, firmó el pacto por las libertades, pero, por otro, frente a la mayoría absoluta del PP, en el 2000 manda a negociar a Eguiguren con Otegi. Una vez que Zapatero llega al Gobierno se fragua un pacto con ETA en el que hace una especie de entente cordial, y les dice que España va a cambiar para que ETA pueda formar parte de esta sociedad, siempre y cuando deje de matar. Sin embargo, no renuncian a su proyecto político, ni se arrepienten, ni colaboran con la justicia y hoy es una pieza fundamental del Frente Popular. Marca la pauta política de este país y Sánchez está cómodo con sus socios de Gobierno.

–¿Cuál es la próxima contrapartida que pedirá Bildu?

–En el Gobierno vasco se está haciendo un nuevo estatuto, siguen en su proyecto de la independencia del resto de España. Aunque ahora se habla más de Cataluña, el nacionalismo es uno; son vasos comunicantes, y quieren la ruptura y la separación de España. Y lo van consiguiendo, poco a poco. Ellos ponen un mojón y negocian desde ese último mojón. No se han visto en otra igual. No va a haber un cambio de Gobierno porque saben que no van a estar más cómodos que ahora. Ni con PP, ni con Cs, ni con Vox llegarán a conseguir lo que están logrando de la mano de Sánchez y harán lo posible por mantener esta entente cordial y avanzarán. Llegará un momento en el que también ese Frente Popular se rompa. Pero si no hay una alternativa clara, y la derecha no se une y ofrece un proyecto político sólido, y consolidado seguirá negociando.

–Bildu fue la segunda fuerza en las elecciones vascas ¿Qué le ha pasado a la sociedad?

–Yo hablaría del conjunto de la sociedad española, no es solo la vasca. La sociedad carece de un liderazgo. Si no hay un ministro del Interior que saca adelante lo que tiene que hacerse, si no hay un presidente del Gobierno que lidere la lucha de la derrota de ETA, si no se quieren abrir sumarios, ni preocupan los casos sin resolver y nos resulta más cómo asumir el relato que nos venden... Es toda una sociedad.

–Francia ha anunciado su decisión de extraditar a Ternera. ¿Qué cree que pasará luego?

–No quiero pensar que Josu Ternera forme parte también de este acuerdo –con Bildu–y que su extradición se deba a que, una vez aquí forme parte del paisaje, en poco tiempo se acerque a las cárceles del País Vasco y en otro poco tiempo pueda estar en la calle sin cumplir la condena íntegra. Como de Sánchez no me fio en absoluto, porque no tiene límites ni su Frente Popular, vamos a ver qué pasa. Habrá que estar muy vigilantes para que se cumpla la ley y no pueda salir por la puerta de atrás; sería una gota más que colmaría el vaso de las afrentas contra las víctimas.

–Los terroristas son recibidos en sus pueblos cómo héroes. ¿Podríamos retroceder en el tiempo?

–Cuando no cuentas la historia como ha sido, y no intentas enmendar los errores se corre el riesgo de volver a repetirlos.

–Ley de Memoria Democrática con una Fiscalía propia y las víctimas sin una para los crímenes sin resolver. ¿Qué le parece?

–Lo que está haciendo este gobierno es indecente moral y políticamente. Que hablemos de una Ley de Memoria Democrática de la Guerra Civil y no nos acordemos de casos sin resolver de hace 12 años es inmoral. Tenemos un ministro del Interior que en su día, tenía claro dónde estaba la línea divisoria entre víctimas y verdugos y creo que se le ha difuminado. ETA no ha cambiado, pero el resto de la sociedad sí.