La consigna de Podemos: aguantar y evitar el desgaste

Las últimas noticias judiciales sobre el vicepresidente cayeron como un jarro de agua fría en el partido, donde buscan minimizar el impacto dentro de la coalición

Las últimas noticias judiciales que afectan al vicepresidente segundo del Gobierno cayeron como un jarro de agua fría dentro del partido. «No daban crédito» a la exposición razonada del juez de la Audiencia Nacional, para elevar el «caso Dina» al Supremo, al entender los morados que el argumento se basa en indicios sin prueba alguna, pero a su vez sí cundía el pánico dentro del cuartel morado a causa de las consecuencias primeras en las que podía desencadenar el asunto judicial: la parte mediática y su resonancia dentro del gobierno, que a día de hoy es la bandera a la que se acoge el partido, consciente de su debilidad territorial. Por ahora se sienten respaldados por sus compañeros de Gobierno. De hecho, recuerdan, que el propio Pedro Sánchez ha hecho público su apoyo al vicepresidente, pero, son conscientes también de que la estrategia de Moncloa se basa en aislar a iglesias, es decir desvincular la polémica de la labor del Ejecutivo. Remitirse a que es una cuestión que no afecta al Gobierno sino a la «vida anterior» de Iglesias.

A pesar de ello, hay cautela en Moncloa ante el futuro judicial. Es por ello que la consigna en Podemos es la de aguantar. Son conscientes del posible desgaste mediático de Iglesias y por ello han puesto en marcha la operación de defensa al líder por parte de toda su cúpula con presencia masiva en radio y televisión. No pueden permitirse mostrar debilidad, ni que afecte a su acción en el Gobierno. No hay alternativa, a día de hoy, a estar fuera de Moncloa, por las consecuencias electorales para los morados y es por ello que a partir de ahora deberán medir bien sus pasos en la coalición, donde habían empezado a marcar perfil propio con el fin de no convertirse en un partido indistinguible del PSOE.

En la vicepresidencia, el ambiente es de tranquilidad, a pesar de todo. La decisión del juez de pedir al Alto Tribunal la imputación del vicepresidente, le encontró a éste preparando su discurso para la presentación del Plan de Recuperación que presentaba el miércoles junto al resto de vicepresidentes. No le sorprendió, pero no esperaba recibir esa noticia tan pronto. Menos aún cuando hace unos días la Audiencia Nacional le había devuelto su condición de perjudicado en la causa que investiga el robo de la tarjeta de su ex asesora.

En la vicepresidencia y en el partido ven «inasumible» que el Supremo acepte la causa, porque, dicen, no iría acorde con el derecho. Reiteran que no hay base para los delitos que el juez apunta, al no existir denuncia previa en cuanto al delito de descubrimiento y revelación de secretos por guardar la tarjeta de Dina. Tampoco ven argumento para que se le atribuya simulación de delito. Según el juez, Iglesias habría aprovechado la filtración de las fotos de su ex asesora para orquestar una campaña contra OK Diario. Dentro del partido zanjan que la denuncia del ex abogado es rumorología. Insisten que no hay indicios que demuestren que Iglesias deterioró la tarjeta, pues la Científica no lo acreditó.

En cuanto a la estrategia, vinculan su futuro judicial a una operación diseñada por las cloacas para perjudicar a Iglesias. Varios dirigentes señalan públicamente al juez de la Audiencia Nacional al no entender que a la vez Iglesias pueda ser perjudicado en la causa e imputado.