El ex número 2 de Interior dice al juez que la “operación Kitchen” no existió

Francisco Martínez asegura que se trató de una operación legal para localizar los testaferros de Bárcenas en el extranjero en el marco de una investigación por blanqueo en el “caso Gürtel”

El exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez (izda.), junto a su abogado a su llegada a la Audiencia Nacional para declarar ante el juez
El exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez (izda.), junto a su abogado a su llegada a la Audiencia Nacional para declarar ante el juezChema MoyaEFE

El ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez ha declarado en la Audiencia Nacional que la “operación Kitchen” “no existió” y ha atribuido todo a “informaciones periodísticas falsas”. Así lo ha asegurado en su declaración como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, instructor del “caso Kitchen”, en el que se investiga la supuesta operación parapolicial para sustraer a Luis Bárcenas documentación comprometedora sobre la “caja B” del PP a través de su chófer, Sergio Ríos. Pero según ha asegurado Martínez a lo largo de tres horas y media de declaración, se habría tratado de una operación legal para localizar a posibles testaferros en el extranjero de Luis Bárcenas, entonces investigado por blanqueo en el “caso Gürtel”.

En su comparecencia ante el instructor de este procedimiento, el que fuera número dos de Interior ha recordado, según fuentes jurídicas, que fue su antiguo jefe, el exministro Jorge Fernández Díaz -que declara mañana como investigado- la primera persona que le habló del confidente captado para espiar al ex tesorero del PP. Según esas mismas fuentes, el máximo responsable del Ministerio del Interior le encargó que se enterara de si era verdad que el confidente de la operación era el chófer de Bárcenas. Pero según ha explicado, el objetivo era el rastreo del dinero que Bárcenas ocultaba en el extranjero, una versión que han defendido también a lo largo de la instrucción los exmandos policiales imputados en esta causa.

Martínez ha mantenido que lo único relevante que le contaron al respecto de Bárcenas los ex mandos policiales también imputados, el comisario Enrique García Castaño y el ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino, era que habían descubierto que el ex tesorero “tenía cuentas con otra persona en Cracovia y Antillas Holandesas”.

Bárcenas -ha recalcado el que fuera secretario de Estado de Seguridad negando esa presunta operación parapolicial- “no tenía nada que utilizar” contra el PP en esas fechas pues toda la información relevante “la entregaba en el juzgado, como él mismo afirmó”. De hecho, ha recordado que tras publicar el diario “El Mundo” los sms que el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, escribió al ex senador (“se fuerte, Luis”), el jefe del Ejecutivo ya aseguró en su comparecencia parlamentaria en el Congreso que “no tenía miedo a Bárcenas”.

Por otra parte, ha explicado que el ex director de la Policía Juan Cotino contactó con Fernández Díaz porque Villarejo quería trasladarle "una información relevante y fue el propio secretario de Estado de Seguridad, según ha contado, quien recibió al comisario el 15 de abril de 2012. En esa reunión, afirma, le dio información sobre la investigación del ático del ex presidente madrileño Ignacio González en Estepona (Málaga), recientemente archivada.

Y respecto a los sms que supuestamente le envió el ex ministro y que protocolarizó ante notario en junio y octubre de 2019, ha afirmado que lo hizo al sentirse decepcionado al escuchar a Fernández Díaz que desconocía esa operación policial y que había que respetar su presunción de inocencia.

El ex ministro Fernández Díaz niega que enviase a su entonces número dos los mensajes que éste le atribuye sobre su supuesto conocimiento de la operación parapolicial. En el recurso en el que pedía al instructor que dejase sin efecto su imputación, su defensa se quejaba de que se diesen por buenos los mensajes que supuestamente le envió a Francisco Martínez en julio y octubre de 2013, y que éste plasmó en sendas actas notariales intervenidas en el registro de su domicilio el pasado marzo. Y defendía que antes de acordar la imputación del ex ministro “debió comprobarse la autenticidad de los referidos mensajes”.

Tras cuestionar que se le sitúe como “centro nuclear” de la “operación Kitchen” por “el mero hecho” de ser ministro del Interior en esas fechas, su abogado, Jesús Mandri, subrayaba que a Fernández Díaz “no le afectaba ni perjudicaba el resultado de la investigación judicial” sobre los “papeles de Bárcenas”. Además, respecto al pago con fondos reservados al chófer de Bárcenas insistió en que el entonces titular de Interior “no estaba al corriente ni participaba en la ordinaria gestión y control de los fondos, pues lo hacía la Secretaría de Estado de Seguridad por delegación”.

El ex responsable de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía, Enrique García Castaño, aseguró a García Castellón el pasado enero que las «instrucciones políticas» de la «operación Kitchen» partieron de la Secretaría de Estado del Ministerio del Interior, que en esas fechas dirigía Martínez. El ex mando policial señaló tanto a la Secretaría de Estado como a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) –en la que entonces estaba al frente el «ex número dos» de la Policía Eugenio Pino– como los organismos desde donde se centralizaba esa supuesta operación. «Todo lo que quiera saber del tema de Bárcenas eso estaba en la DAO, en la Secretaría de Estado. Ahí recibían instrucciones políticas, ahí se les daban instrucciones», aseguró García Castaño, quien desde su anterior declaración judicial de octubre de 2019 se mostró dispuesto a colaborar con la Justicia para esclarecer los hechos.