El Congreso prevé aprobar los Presupuestos el 29 de diciembre

El Gobierno cumpliría la expectativa de tener las cuentas listas antes de final de año y, por tanto, no sería necesaria una nueva prórroga de las de Cristóbal Montoro

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús MonteroJ.J. GuillénEFE

La tramitación de los Presupuestos Generales del Estado ya está en marcha. Tras superar la pasada semana el debate de enmiendas a la totalidad, que presentaron siete partidos con el objetivo de tumbar el proyecto, la Mesa del Senado ha aprobado hoy el calendario de tramitación de las cuentas, que incluye la previsión de su aprobación en la sesión plenaria del 22 y 23 de diciembre. Una vez avaladas por la Cámara Alta, los Presupuestos volverían al Congreso, que prevé decidir finalmente sobre ellas antes de que acabe el año, previsiblemente el 29 de diciembre.

El Gobierno ha apretado los plazos al máximo con el objetivo de tener las cuentas listas antes de que finalice el 2020, de manera que puedan entrar en vigor los nuevos presupuestos el 1 de enero. Este calendario no es baladí, pues supone que el Ejecutivo no tenga que incurrir en una nueva prórroga del proyecto de Cristóbal Montoro, que se encuentra vigente a día de hoy y desde 2018. Esto, supondría un fracaso para el Gobierno, dado que tiene los números para sacar sus propios presupuestos adelante y porque si hasta ahora ya renegaban de aquellos, en un contexto de pandemia les son, si cabe, más ajenos. Sin embargo, no hace tanto en Moncloa valoraban la eventualidad de tener que extenderlas “unos pocos días” hasta primeros de 2021.

Antes de que lleguen al Senado y vuelvan al Congreso para su aprobación final, todavía queda un importante desarrollo parlamentario. En la actualidad, ya ha acabado el plazo para presentar enmiendas parciales al proyecto presupuestario. A partir de este momento comenzará la verdadera negociación del Ejecutivo con los grupos y lo hacen con la vocación de que “habrá que ceder en algunas cuestiones a fin de sumar apoyos” suficientes para aprobarlos. Los socialistas tienen hasta la semana del 30 de noviembre al 3 de diciembre para hacer equilibrios en los acuerdos con los grupos. En esos días se votará el articulado y cada una de las secciones de las cuentas. El Gobierno necesita mayoría simple en todas ellas para aprobarlas, porque de decaer una, decaería en cascada todo el proyecto, lo que supondría la invalidación de las cuentas y no se podrían remitir al Senado.

En Moncloa buscan “consolidar una mayoría lo más amplia posible” y anhelan que se pudiera lograr el apoyo a las cuentas con una aritmética “estable” como la que “hemos visto en la aprobación del estado de alarma o en el rechazo a las enmiendas a la totalidad”. En el Ejecutivo recuerdan el solvente apoyo que lograron en esta votación, 198 votos, un respaldo inédito en democracia, incluso en los tiempos de mayorías absolutas del bipartidismo. En el Gobierno aseguran que harán un “importante esfuerzo” dentro de esa “geometría variable” que marca su negociación, aunque contra ella se hayan instalado “vetos cruzados”.

Acuerdo con Bildu

La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha evitado entrar en la negociación con Bildu para la aprobación de los Presupuestos, que tanta polémica está causando en su partido. La también ministra de Hacienda ha asegurado que el apoyo de los abertzales “es un voto que no está confirmado” y ha querido dejar claro que si se quiere hacer “un reproche” en este aval de Arnaldo Otegi, se trata de un “comentario estéril”. Montero ha recordado que hace 10 años que ETA fue derrotada por la democracia y que fue precisamente bajo un Ejecutivo socialista.