El CGPJ confía en una renovación rápida, pero rechaza las «presiones»

El PP niega un acuerdo inminente pese a la treta del PSOE de retirar parte de la reforma judicial

Carlos Lesmes, presidente del CGPJ y del Supremo, durante inauguración del curso escolar de la Escuela Judicial de Barcelona, el pasado mes de septiembre
Carlos Lesmes, presidente del CGPJ y del Supremo, durante inauguración del curso escolar de la Escuela Judicial de Barcelona, el pasado mes de septiembreAndreu DalmauEFE

Durante la fallida moción de censura presentada por Vox, Pedro Sánchez anunció que «paraba el reloj» de la reforma judicial que pretendía rebajar la mayoría de tres quintos para la elección de los vocales del turno judicial en la primera votación por la de mayoría absoluta. Ahora, ha dado un paso más el Gobierno con la decisión de enterrar de forma definitiva esa reforma.

Las «amenazas» de Europa y el constatar que no hizo mella en el PP para que abandonase su actitud y cerrase un acuerdo de renovación del CGPJ es lo que ha motivado que esa Proposición de Ley, tan aplaudida por Unidas Podemos, haya pasado a mejor vida. Pero en esa retirada también hay un claro mensaje a los populares, una llamada a cerrar «de una vez por todas» la renovación de un órgano constitucional, como es el Consejo, que lleva más de dos años en funciones, es decir, con el mandato vencido.

Pese a ello, el PP sigue de momento sin considerar que se dan las circunstancias oportunas para sellar ese acuerdo y que todo sigue igual que hace meses. «De momento, nada», se escenificaba desde fuentes populares para resumir la situación en que se encuentra ahora mismo las negociaciones relativas al órgano de gobierno de los jueces y magistrados y su renovación.

En el Consejo –donde se daba por «amortizada» la reforma ahora retirada, ya que fue separada de la relativa a limitar las funciones del CGPJ cuando haya vencido su mandato–, por su parte, también se empieza a notar un ya más que notable «cansancio» entre la mayoría de sus integrantes, tanto del grupo «conservador» como del «progresista», y, de forma muy especial en quienes no forman parte del «núcleo duro», es decir, de la Comisión Permanente. Todos esperan que la renovación se pueda producir cuanto antes, aunque, como señala al respecto un vocal, «lo relevante es el cómo más que el cuándo, porque si han cambiado las condiciones, no se entendería que no se hubiese renovado hace dos años. El cansancio personal no cuenta, lo que cuenta es la institución como tal».

Así, un integrante del denominado grupo conservador dejaba muy claro lo que considera el sentir de la mayoría: «Ya es hora de la renovación», a la vez que expresaba su deseo de que PSOE y PP logren un «pacto por la independencia del Poder Judicial».

Desde ese mismo «grupo» no se ponía paños calientes para pedir una renovación cuanto antes: «Estamos más que cansados, agotados y en esta situación no es bueno seguir. No conozco a nadie que diga lo contrario». En todo caso, dejaba claro que ese «agotamiento» no afecta a las relaciones personales entre los vocales, pero sí ha dejado traslucir «algunos comportamientos que no se comprenden» por parte de algunos de sus compañeros.

En el denominado «grupo progresista» todavía es más evidente ese deseo. «Ojalá, eso esperamos», era la frase con la que se resumía ese deseo de que el Consejo cuente cuanto antes con una nueva composición.

«Otra vez la presión»

A la vez, buena parte del Consejo también coincide que la polvareda levantada ayer sobre una «inminente» renovación del CGPJ también esconde detrás «una nueva presión para que no realicemos los nombramientos que tenemos pendientes».

Y es que, se añade al respecto, «es lo mismo que sucedió en enero y julio del pasado año, donde se anunció lo mismo y se paralizaron los nombramientos».

Sin embargo, esta vez parece que el Consejo sí abordará el próximo jueves nuevos nombramientos, aunque, según señalaron a este periódico fuentes jurídicas, en estos momentos no todos los vocales que apoyaron las designaciones anteriores estarían ahora por realizar las que están inicialmente previstas. «Es posible que no se cuente ya con 16 o 17 votos, sino que pueden ser menos y algunos quieren cargar sobre las espaldas de Carlos Lesmes decidir si se incluye o no en el orden del día».

Pese a ello, la mayoría sí está en estos momentos por la labor de realizar esos nombramientos, pues de no hacerlo quedarían prácticamente en suspenso hasta la nueva configuración, ya que se prevé que a mediados de marzo se apruebe definitivamente la reforma que impedirá que un Consejo con el mandato vencido pueda realizar nombramientos discrecionales.