Un diario marroquí asegura que el cabecilla rifeño Abdelkerim El Khattabi no participó en la batalla de Annual

Asegura que muchos aspectos de lo que constituyó una gran dcerrota del Ejército español permanecen seccretos en Francia

Abdelkerim El Khattabi
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Sorprendente revelación de un periódico marroquí. El cabecilla rifeño Abdelkerim El Khattabi no participó personalmente en la batalla de Annual, ni tampoco ninguno de sus lugartenientes. Por no ser, no fue ni una batalla, ni siquiera un enfrentamiento sino una serie de emboscadas sucesivas. Así se recoge en un informe publicado por el periódico marroquí Al Massae, que recoge el digital Le360.

De esta batalla desconocemos el número de muertos, el número de heridos y menos aún la naturaleza de las armas utilizadas. Incluso las fotos que circulan y se le atribuyen se relacionan con otro enfrentamiento, el de El Aroui”, asegura. Según su versión, la verdad de lo ocurrido no se sabrá hasta que los servicios secretos franceses abran sus archivos.

“Para empezar, esta no es una batalla real. Una batalla se refiere a un enfrentamiento entre dos ejércitos regulares. Sin embargo, en este caso, se trata de un enfrentamiento entre un ejército y milicias organizadas. Llevando un poco más el razonamiento, podemos decir que tampoco fue un “enfrentamiento; no es la palabra adecuada. Más bien podríamos hablar de emboscadas, una “guerrilla”, una técnica que fue adoptada por varios otros pueblos en su lucha por la liberación.

Además, prosigue el diario, si para el bando español sí podemos hablar de un ejército regular comandado por un general, Manuel Fernández Silvestre, el ejército de Abdelkerim no era realmente uno. Más bien, eran varios grupos de combatientes. Incluso con el botín recolectado después de este enfrentamiento, seguían siendo solo un proyecto del ejército organizado.

“El general español, y esto muy pocos lo conocen, luchó en varios frentes, pero cuando llegó a Marruecos por primera vez, no fue con la intención de luchar, sino de entrenar al ejército del sultán. De hecho, a su regreso de Cuba, este alto oficial, que había aprendido árabe, recibió el encargo en 1908, cuando entró en Marruecos, en Casablanca más concretamente, de entrenar al ejército marroquí. Sólo más tarde fue destinado al norte del país” (Melilla).

El diario señala que. con esta derrota en 1921, España se encontró literalmente al borde del colapso. Sus pérdidas humanas y logísticas fueron tan importantes como inesperadas. “Sin embargo, no tenemos imágenes de esta batalla. Todas las imágenes que circulan y que muestran los cadáveres del ejército español se refieren a otro enfrentamiento (El Aroui) que tuvo lugar mucho más tarde. “No tenemos una idea precisa ni del número de muertos ni del de los presos ni mucho menos de la verdadera naturaleza de los ejércitos utilizados, sobre todo por los españoles”.

Dicho esto, prosigue el diario, lo sorprendente es que Abdelkerim El Khattabi no participó personalmente en esta batalla. Lo mismo podría decirse de los notables, los caïds y los jefes tribales del Rif que ni siquiera estaban informados. También quedaron sorprendidos por este evento. Lo que demostraría que la situación sobre el terreno se les escapó por completo. Además, en ese momento, los riffianos estaban divididos por rivalidades y conflictos “fanáticos”entre “recalcitrantes” e “indómitos”, mientras que los notables de las llanuras eran considerados “pro-españoles” .

Sin embargo, concluye, incluso si no es realmente una batalla en el verdadero sentido de la palabra, el significado simbólico de Annual trasciende la cuestión de la victoria y la derrota militar, es un símbolo. Fue un evento que inspiró a mucha gente. Según el diario, al menos 5.000 páginas de libros y estudios, muy pocos de ellos escritos por marroquíes, se han dedicado a esta batalla que es, después de todo, el preludio de una verdadera guerra de liberación contra las fuerzas coloniales en el norte, como en el centro y sur de Marruecos. “Un acontecimiento que un siglo después aún no ha revelado todos sus secretos. Y por una buena razón, una gran parte de los archivos vinculados a esta batalla aún se mantienen hasta el día de hoy bajo el sello de secreto del estado francés”.