Moncloa rechaza el plan de independencia de Aragonès

El Govern se plantea una fecha para transitar hacia la independencia, en 2030, y desde el Ejecutivo avisan que “no es el camino del reencuentro”

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Moncloa rechaza de plano el plan de independencia que ha tejido el Govern catalán. El president de Cataluña, Pere Aragonès se fijó ayer votar la independencia de Cataluña antes del año 2030. Según vaticinó, para 2030, fecha en la que aspira a acoger los Juegos Olímpicos de Invierno, Cataluña podrá participar con su propia bandera.

Un escenario que no contempla Moncloa y que se ha apresurado a rechazar hoy mismo. “Este no es el camino del diálogo del reencuentro. No es el lugar ni la forma que queremos transitar”, ha avisado la ministra portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, quien ha recordado que ninguna autoridad europea lo reconocería. “Queremos avanzar en un camino hacia la recuperación económica. Yéndole bien a Cataluña le va a ir bien a todo el país y en eso es lo que estamos trabajando”. El Gobierno descarta así la prerrogativa del Govern y asegura que el objetivo es sentarnos en una mesa de diálogo para “solucionar los problemas que demanda la sociedad catalana”.

De hecho, Moncloa remarca que la disposición de diálogo es “toda” y que “ha quedado claro” que el horizonte republicano que dibuja el Govern “no es la vía” que defiende el Gobierno de España.

Otra de las cosas a las que ha querido referirse la portavoz del Gobierno es a las declaraciones de Aragonés, en las que aseguraba no concebir una reunión en la que no estuviera Sánchez. Isabel Rodríguez no ha desvelado si acudirá y se ha limitado a señalar que el presidente acudió a la primera reunión que se celebró en febrero de 2020.

Lo que sí ha dejado claro es que los equipos del Ejecutivo y la Generalitat están trabajando en este encuentro, cuya fecha se baraja sobre la tercera semana de septiembre, según ha recordado, y que están también con los temas a tratar y los asistentes.