Ayuso planea un viaje a Estados Unidos durante la Convención del PP

Adelantaría su regreso para poder estar en Valencia el día del cierre del cónclave

Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado, durante un desayuno informativo del Fórum Europa, el pasado martes, 7 de septiembre
Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado, durante un desayuno informativo del Fórum Europa, el pasado martes, 7 de septiembreEduardo Parra Europa Press

Isabel Díaz Ayuso se va a hacer las Américas. El calendario ha hecho que el viaje que está planeando coincida con la semana en la que el PP organiza la itinerante Convención Nacional que busca encumbrar a Pablo Casado como el líder de la alternativa al Gobierno de coalición. Salvo cambio obligado de planes a última hora, en lo que han estado trabajando en la sede de la Puerta del Sol es en este importante proyecto que busca posicionar a la Comunidad de Madrid entre inversores y otros referentes norteamericanos.

Hace un mes era el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el que cerraba su gira en Estados Unidos convencido de haber situado a España «en el radar». Ahora es Ayuso quien se marcha de gira en un movimiento que vuelve otra vez a alimentar esa contraposición de su liderazgo con el del jefe del Ejecutivo.

Madrid es lo importante, y la gira económica es una oportunidad para Ayuso para potenciar, además, su influencia política. El «pero» es que, si se confirma esta agenda, no estará en Madrid el día en que Génova presentará en la comunidad su Convención, dentro del plan de darle aire en todas las autonomías en las que el PP gobierna. Los fuegos artificiales los ha reservado para el cierre, por todo lo alto, el siguiente fin de semana en Valencia.

La solución posible es un cambio en la fecha de su viaje de regreso a España para adelantarla un día y poder estar así el domingo en la plaza de toros valenciana. En Génova no veían con buenos ojos la ausencia de la presidenta porque temían que se interpretara como un desplante al liderazgo de Casado.

La Puerta del Sol y Génova mantienen sus tiras y aflojas. Siempre muy bien medidos en su visualización pública, aunque no pasan por alto, en ningún caso, en las estructuras de la organización. Ahí se puede escuchar decir que la dirección nacional «se está liando con Madrid», pero también toman nota de los pasos al frente de Ayuso, que no se está quedando quieta ante los pulsos que en Sol creen que les están echando desde la nacional. El más importante es, sin duda, el que afecta al Congreso regional,

En la mesa de Génova está, aunque sea sólo como hipótesis por todos los riesgos que implica, la operación de que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se presente también al cónclave regional, previsto para la primavera del año que viene. Es una decisión llena de riesgos porque puede tener consecuencias internas de alto calado, e incluso abrir fracturas que no traigan nada bueno a medio plazo. Evidentemente se leería como un órdago directo de Génova al liderazgo de Ayuso, después de que ésta saliese coronada de las últimas elecciones autonómicas. Este movimiento no tiene como objetivo ganarle el congreso a Ayuso: en el partido todos saben, a nivel nacional y regional, que ella lo tiene hecho por el aval de las bases. Ésta no es la meta, sino conseguir una división de fuerzas que permita a Génova «colar» gente suya en la Ejecutiva de Ayuso. El cálculo que hacen en el partido es que si Almeida, alcalde y portavoz nacional del PP, se presenta, el equilibrio de fuerzas podría quedarse en un reparto de 60-40 a favor de la presidenta madrileña. Un porcentaje de oposición bastante alto como para que Ayuso tuviera que negociar y facilitar la unidad con la integración de parte del equipo del alcalde. La fuerza de Almeida está en los distritos.

De momento, todo son hipótesis, que reflejan el estado de la situación. Sin perjuicio de que nadie niegue que la relación de Casado con Ayuso sigue siendo «buena», y de que tampoco nadie espere que pueda haber choques públicos entre el presidente del PP y la presidenta madrileña. Los tuvo José María Aznar con Alberto Ruiz Gallardón, y también Mariano Rajoy con Esperanza Aguirre.

La explicación de esta batalla está en que Génova quiere mantener el control del PP madrileño, sobre el que hasta ahora Casado ha tenido siempre una gran ascendencia. Es su cuna política, y es una organización regional clave en los equilibrios de poder territoriales.

Galicia es de Alberto Núñez Feijóo, y Andalucía, cada vez más de Juan Manuel Moreno, el presidente de la Junta. En Madrid, a la dirección popular le gustaría mantener el modelo actual, una tercera vía que limite los poderes de la presidenta autonómica. Pero el anuncio anticipado de Ayuso de que se presentará al congreso regional, sin que todavía esté ni siquiera convocado, ha agitado las aguas en Génova y a quienes quieren frenar como sea a la presidenta. O, sobre todo, «a algunos de su equipo».